miércoles, 5 de junio de 2019

Pensar con fluidez

El genio creativo consigue sus ideas trabajando duro e incorporando unas costumbres deliberadas de pensamiento. Otra característica especial y distintiva del genio, es la capacidad inmensa que tiene de producir una cantidad asombrosa de ideas. Además, un aspecto importante del genio son los medios de producir variaciones originales y nuevas en las ideas, y para que esta variación sea realmente eficaz, debe ser “ciega”.

Los genios creativos piensan de manera fluida y flexible. Pensamiento fluido, significa generar grandes cantidades de ideas y pensamiento flexible, quiere decir pensar más allá de la naturaleza ordinaria y convencional de las cosas.

Para pensar con fluidez, es necesario organizar el pensamiento en torno a un número establecido de principios, comúnmente llamados “pensamientos del norte verdadero”; los cuales funcionan como un estándar contra el que miden todos los rumbos, con el objeto de alcanzar una verdadera producción de ideas. Estos principios para el pensamiento creativo son intemporales, oportunos y sólidos y se muestran a continuación:
- Diferir el juicio mientras se están generando ideas. Es esencial no juzgar, evaluar o criticar las ideas, mientras éstas se van generando.
- Generar tantas ideas como sea posible. La cantidad es la madre de la calidad de las ideas.
- Ir registrando las ideas a medida que van ocurriendo. Hacer una lista de ideas ayuda a captar permanentemente las ideas, acelerar el pensamiento; recordando que mantenerlo concentrado, obliga a extenderse en las alternativas.
- Elaborar y mejorar constantemente las ideas producidas, desarrollándolas, añadiéndoles detalles, profundidad y dimensiones.

SCAMPER: para trabajar y desarrollar las ideas, existe una lista de comprobación de siete principios de pensamiento creativo, resumidos en el nemotécnico SCAMPER, el cual es una herramienta útil que permite estudiar las ideas producidas.

S = Sustituir, cambiar
C = Combinar, mezclar
A = Adaptar, modificar
M = Magnificar, aumentar
P = Darle otro uso (Put)
E = Eliminar, reducir
R = Reordenar, invertir

Una manera de garantizar la productividad de su pensamiento creativo es imponerse una cuota de ideas. Al obligarse a tener una cuota, aparta a su crítico interior y lo anota todo, incluyendo lo obvio y lo débil. Con regularidad, las ideas iniciales acostumbran a ser de peor calidad que las posteriores, puesto que el pensamiento debe fluir antes de volverse creativo.

Ahora bien, todas las ideas pueden mejorarse desarrollándolas y trabajando con ellas. Muchas personas piensan que ha de existir algo inadecuado o algún defecto antes de que busquemos modos de mejorar las cosas. Los genios, en cambio, no necesitan algo inadecuado como justificación para mejorar algo. Buscan maneras de desarrollar o mejorar las ideas siempre que lo desean.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.

miércoles, 8 de mayo de 2019

¡Hay más para ti!

¿Continúas en una relación que no te satisface? ¿Estás en un trabajo que no te gusta? La vida no es para que la vivas más o menos, date cuenta que hay más para ti, así que atrévete a ir por ello.

Una historia real que puede impulsarte a cambiar.
Una cliente recientemente me contó que tuvo un accidente de tránsito . Afortunadamente no fue más que un gran susto. Sin embargo, se dio cuenta que pudo haber perdido su vida.
Hablamos sobre lo efímera que ésta es, lo rápido que pueden cambiar las cosas y lo importante de aprovechar cada día que Dios nos regala. Ella me decía que quisiera entender ¿por qué ocurrió ese accidente? Yo le respondí que tal vez la pregunta era más bien ¿Para qué había vivido esa experiencia?. Al final de la consulta concluyó que había estado posponiendo algunas decisiones, tal vez por temor o por comodidad y por ello su vida había perdido la plenitud a la que ella estaba acostumbrada. Ahora sabía que debía hacer los cambios sin más demora aún a pesar de los riesgos que ello pudiera tener.

¿Conformarse o ser ambicioso?
Toma unos minutos para revisar tu vida y cómo te sientes con ella. Responde estas preguntas:
¿Sientes que estás en un buen momento?
¿Has experimentado o ahora sientes plenitud en algún área de tu vida o en toda?
Si supieras que vas a morir pronto, ¿seguirías viviendo del mismo modo?
Tal vez al responder estas preguntas sientas inquietud e insatisfacción. Sin embargo, saber donde estás parada(o) es importante para poder comenzar cualquier cambio.
Creo que mereces vivir una vida maravillosa, naciste con todo para ser feliz. Sin embargo si te conformas, limitas y eliges una vida que tal vez te de seguridad, no disfrutarás de la plenitud que puedes experimentar.
Lo bueno es que siempre puedes comenzar de nuevo y darle un giro a tu vida si la que tienes ahora no te gusta. Paso a paso, puedes diseñar aquello que anhela tu corazón y construir una  vida de la cual te enorgullezcas.
¡Tú mereces ser completamente feliz! No te conformes con menos. Puedes tener ambiciones e ir por ellas.

¿Desear más para mí me convierte en alguien codicioso?
No creo que haya nada malo en tener ambiciones. Considero que tenemos el derecho de aspirar a más y como seres humanos nuestro deseo natural es de superación.
El universo es abundante y diverso, no sólo en bienes materiales, sino es opciones y formas de vida. Por esto saber que hay más y querer tenerlo es un deseo genuino y una posibilidad para todos.
Ahora hay una diferencia entre querer más a ser codicioso. Este último viene de una carencia interna donde nada la sacia y el objetivo de esa persona se centra en acumular más y más.
Este artículo no se trata de esto, de hecho no todas las cosas que nos dan plenitud son materiales. Por ejemplo tener buenas relaciones, es algo invaluable, desde mi punto de vista.
Entonces te reafirmo, atrévete a desear una vida más plena, con más significado.

Hay más para ti, ¿Cómo lo consigues?
1.- Determina el área de tu vida dónde quieres hacer cambios.
Tal vez sean varias, pero comienza con una, aquella cuyo cambio sea más fácil comenzar. Por ejemplo si fuese el trabajo, define el tipo de mejora que quieres. ¿Es lo que haces lo que no te gusta? o tal vez sea el lugar o el ambiente laboral.
2.- Define qué es lo que verdaderamente te haría feliz.
Sin pensar en limitaciones o si eso es posible encontrarlo, haz una lista con todos los atributos o cualidades que quieres en esa área que buscas cambiar. Continuando con el ejemplo laboral, paséate por el cargo que quieres, la remuneración, el tipo de jefe, horario, el tipo de empresa. Considera todos los detalles que harían que eso que buscas haga que sientas dicha y plenitud. Asegúrate que te enfocas en las características que quieres y no en aquello que rechazas. A veces estamos más claros en lo que no queremos que en lo contrario.
3.- Visualízate logrando ese cambio que anhelas.
Sostén la visión de lo que quieres en tu mente y siente la emoción como si estuvieses viviendo en este momento la alegría de lograr eso que tanto deseas. La parte energética y emocional contribuyen de forma importante -por una parte- para atraer aquello que quieres y -por otra- a mantener el entusiasmo necesario para hacer las tareas que te llevarán a lograr tu meta.
4.- Traza un plan de acción con las tareas necesarias para alcanzar lo que deseas.
Si seguimos con el caso de un cambio de trabajo y por ejemplo quieres dedicarte a otra labor, tal vez tengas que tomar un curso o desarrollar algún conocimiento o habilidad para adecuarte a esa nueva labor. En el caso de que la empresa donde estás te gusta pero no lo que haces, habla con tu jefe o con Recursos Humanos para ver si tienes la posibilidad de entrar al departamento que quieres. Si por el contrario es el mismo trabajo pero con otro ambiente o jefe, empieza a buscar opciones, enviando tu CV. Recuerda debes actuar si verdaderamente quieres lograr la mejora.
De todo corazón deseo que vivas una vida de la que sientas orgullo, en tus manos está lograrlo. Así que ojalá quieras comenzar hoy. ¡Vamos, tú puedes!

Nota: Para artículos sobre este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

lunes, 29 de abril de 2019

Guía práctica para una negociación eficaz

La Negociación es un proceso que trata la resolución de un asunto entre dos a más personas o grupo de personas. Por lo general, una negociación se produce cuando una persona tiene algo que usted desea, y usted está preparado para regatear y obtenerlo, y viceversa. Las negociaciones tienen lugar todos los días: entre los miembros de una familia y, casi continuamente en el lugar de trabajo.

El arte de la negociación se basa fundamentalmente en un intento de reconciliar lo que supone un buen resultado para usted con lo que constituye un buen resultado para la otra parte. Para alcanzar una situación en la que ambas partes obtengan un beneficio, hay que estar bien preparado, alerta y ser flexible.

La clave de una negociación eficaz, consiste en darse cuenta de que todas las partes deben obtener algo de valor a cambio de las concesiones que hagan. Recordando, que sólo en este caso todos quedarán satisfechos. Intente lograrlo comprendiendo que lo que su parte valora puede no ser valioso para la otra parte.

Guía práctica para una negociación eficaz:
- Separe el problema de las personas, con el fin de evitar emociones, hábitos o creencias personales.
- Piense en ganar - ganar: hay mucho para todos. El éxito de una persona no se logra excluyendo el éxito de los demás.
- Primero procure comprender, para luego ser comprendido.
- Aumente la percepción sobre el proceso de negociación, con el fin de identificar posibles manipulaciones y/o sobornos.
- Concéntrese en los intereses y no en posiciones particulares.
- Genere variedad de alternativas antes de tomar una decisión. Siempre existe una tercera alternativa.
- Insista en que los resultados se basan en patrones y criterios objetivos.
- Llegue a un acuerdo (compromiso) inteligente.
- Sea eficiente para mejorar o, al menos, no dañar las relaciones entre las partes.
- Negocie sin desperdicio, ambos deben alcanzar la satisfacción.
- Una buena negociación siempre mejora la relación de las partes involucradas.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.

miércoles, 24 de abril de 2019

¿Cómo curar una herida emocional?

Cuando nos cortamos o caemos, surge una herida que debemos curar. Cuando el raspón es físico, nuestro cuerpo en general sabe cómo hacer que cicatrice, aún cuando hay cosas que podemos hacer para acelerar ese proceso natural de curación. Quiero usar esta experiencia como un símil para ayudar a que también sanemos nuestras heridas emocionales. Éstas -dependiendo de la actitud que asumamos- pueden ser superadas de forma más rápida.

1.- Con la herida viene el dolor.
Así como cuando nos rompemos hay dolor físico, en una traición, alguna descalificación o insulto, se abre una herida emocional.
Es normal sentir dolor y rabia en esos momentos y es bueno darnos el permiso de experimentar esas sensaciones. Sin embargo, hay dos cosas a considerar:
.- Lo que sientes es tuyo, hazte responsable. Aunque tu rabia o tristeza provengan de una experiencia con un tercero, tus emociones son tuyas. Es preciso hacerte responsable y no creer que alguien te hace sentir de determinada manera. Si crees que los demás tienen el poder de hacerte sentir de alguna forma, te has vuelto una víctima de las personas y circunstancias y no la dueña de tu vida. Eso retrasa cualquier proceso para curar heridas.
.- Cuando sientes una emoción, como la rabia, no significa que tengas que vaciar esto en otra persona. A veces lo que sentimos es muy incómodo y no sabemos qué hacer con ello. Entonces lo volcamos en otra persona, como una forma de sacarlo de nosotros y sentir alivio temporal. Pero al mismo tiempo estamos dañando otra relaciones y haciendo nuestro entorno más complejo. Aprende sobre inteligencia emocional para que estas sensaciones no te dominen.
https://carlaacebeydesanchez.com/2018/07/te-dominan-tus-emociones/

Así como una mamá consuela a su hijo que se ha raspado la rodilla al caer de la bicicleta, mientras sangra y llora, eres tú quien debe encargarse ahora de consolarte en medio de ese dolor. Entonces, es bueno que seas gentil y te trates con amor, haciendo por ti cosas que puedan reconfortarte, por ejemplo servirte un té rico, darte un baño más largo. También si te es posible, regálate un masaje, una día en la playa o una caminata en un lugar que te de paz.

2.- Usar un antibiótico o crema para curar más rápido la herida.
Dependiendo de la profundidad de la herida son los cuidados que debemos tener. Si hay riesgo de infección, hay que usar un antibiótico. También hay otros recursos para ayudar a que la herida sane mejor.
En el caso de una herida emocional, el mejor recurso es el perdón. Pero no el que nos han enseñado en algunas religiones, se donde tú "tan buena(o)" perdonas la ofensa del otro "malvado" y lo absuelves, pero que no lo vuelva a hacer. Este proceso de perdón es más profundo, significa deshacerte de las emociones y quedarte con el aprendizaje. Incluye también reconocer que has tenido una contribución en el resultado final, es decir esa herida que tienes abierta. El perdón no ocurre de la noche a la mañana, pero cuando lo haces bien, aprendes mucho y por tanto evitas repetir dolorosas experiencias.
A continuación te dejo un artículo que habla más al respecto.
https://carlaacebeydesanchez.com/2016/11/perdonar-para-cerrar-ciclos-y-crear-algo-mejor/

3.- Cuando la herida empieza a cicatrizar, pica y quieres rascarla.
En la medida en que el proceso físico de curarse la herida ocurre, empieza una comezón. Es muy molesto ese escozor y te provoca arrancarte la costra para aliviarlo. Sólo que si lo haces, el proceso comienza de nuevo, es decir otra vez sangre y esperar a que salga otra costra. Esto puede ocurrir varias veces, haciendo que el sanar esa herida se alargue.
Haciendo la comparación con lo que ocurre con nuestras heridas emocionales, rascarse es volver a recrear una y otra vez en nuestra mente lo ocurrido. Esto sólo agrega más dolor y evita que superemos la experiencia. Tu mente una y otra vez querrá regresar a lo vivido, inventar formas distintas de reaccionar o palabras que debiste decir. Mientras más recreas eso, de esa forma, sólo estas desperdiciando tiempo y energía porque no puedes cambiar el pasado. Entonces debes tener disciplina para que aun cuando tu mente quiera regresar a ese episodio, elijas conscientemente cambiar tu enfoque y mirar otra cosa. Es decir, en esos momentos, decides poner tu atención en cualquier otra cosa: hacer una receta, leer, ver una película o hacer ejercicios.

4.- Luego de curar la herida, sólo queda la cicatriz.
Luego de que el proceso de cura ocurre, sólo queda una marca, a veces mínima o imperceptible. Lo que debe quedar luego de sanar una herida emocional es el aprendizaje, la experiencia.
Cuando miras tu cicatriz o alguien te pregunta por ella dices: ahhh sí, fue cuando me tropecé y caí. Cuando recuerdas una herida emocional, si la has superado bien, ojalá que digas: ahhh sí, esto fue cuando no sabía poner límites; por ejemplo. Es decir, que lo que recuerdas es tu lección sobre lo vivido pero no hay ninguna emoción que acompañe a esa antigua herida.
Si estás intentando superar una herida emocional, espero que mis recomendaciones puedan ayudarte. Eres más fuerte de lo que crees y tu cuerpo es más sabio de lo que imaginas. Si aún así tienes dudas o no sabes cómo sanar, busca ayuda profesional.

Nota: Para artículos sobre este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

martes, 16 de abril de 2019

Conozca las maneras en que una empresa puede promover la comunicación interna para favorecer la creatividad

Toda empresa lleva a cabo actividades planeadas y debe establecer las vías de comunicación necesarias para apoyarlas. Pero estos canales oficiales son de actividad limitada para la creatividad corporativa. Si la comunicación ocurre sólo por medio de estos canales, los empleados que normalmente no se comunican entre sí, nunca lo harán.

Con el fin de aumentar la creatividad corporativa, las empresas tratan de asegurar una comunicación efectiva entre empleados que dependen entre sí para hacer su trabajo. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones pasan por alto la importancia de la comunicación no anticipada existente entre empleados que normalmente no trabajan juntos. Y estos intercambios de información a menudo, también llevan a actos creativos inesperados.

Además, son precisamente estos intercambios no anticipados de información entre empleados, que normalmente no se comunican entre sí, los que a menudo hacen posible que los proyectos que no han sido planeados se “autoorganicen” y avancen; lo cual incrementa la creatividad corporativa.

El potencial creativo de una organización se amplía rápidamente con su tamaño. Cuanto más grande sea la empresa, es más probable que los componentes de los actos creativos ya estén presentes de algún modo en ella, pero es menos probable que puedan integrarse sin cierta ayuda.

De manera pues, hay tres maneras en que una empresa puede promover la comunicación interna para favorecer la creatividad:
1. Proporcionar oportunidades para que se conozcan los empleados que normalmente no interactúan.
2. Asegurarse de que todos los empleados tengan suficiente comprensión de las actividades de la organización para poder aprovechar sus recursos y pericia.
3. Crear una nueva prioridad organizacional: todos los empleados deben saber la importancia de ser sensibles a las peticiones de información o ayuda de otros empleados. No importa en qué nivel o parte de la organización estén, porque esa respuesta bien puede ser la clave para un acto creativo.

Con frecuencia, la creatividad es un proceso enredado, aún cuando sea anticipada de manera incierta por alguna empresa. Sin embargo, la comunicación de la empresa puede propiciar que un enredo inmanejable se “autoorganice” y salga adelante en beneficio de todos.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.

miércoles, 10 de abril de 2019

El poder de la esperanza en tiempos de crisis

¿Estás enfrentando un desafío personal en algún ámbito específico de tu vida o en varios al mismo tiempo? ¿Lo que vives en tu país es muy complicado? ¿Afrontas una crisis que no sabes cómo manejar? ¿Estás en un momento en el que te toca tomar decisiones que te asustan?

Vivimos en un mundo convulsionado, tanto en el afuera como en nuestro interior. La incertidumbre cada vez se acerca más a nuestras vidas, sin importar cuanto hayamos hecho por garantizarnos tranquilidad. Ante todo esto, el poder de la esperanza puede serte de mucha ayuda.

La vida es movimiento y cambio continuo, pero lo olvidamos. Nos cuesta entender que va a haber nacimiento, muerte y renacimiento varias veces en nuestra existencia. La zona de confort realmente es tan cómoda y sabrosa que queremos permanecer allí por siempre, aún cuando por lo general ese lugar donde nos encontramos no es tan bueno. Sabiendo esto (a nivel mental) nos es difícil lidiar con los nervios y el futuro incierto. Ese es el territorio de las emociones y allí a veces no tenemos tanta inteligencia.

¿Cómo abordamos una crisis?
Desde mi experiencia, tanto personal, como en los talleres que facilito, puedo ver lo difícil que es manejarnos en escenarios con obstáculos. Entonces, lo que sugiero es que refuercen la esperanza. Esta palabra, cada vez para mi tiene un mayor significado y no sólo como concepto. Es la práctica de la esperanza la que me ayuda a sortear todos los complejos eventos a los que estamos expuestos. Así que la esperanza y la fe son mis grandes aliadas. Incluso en “la noche más oscura” de mi vida, puedo tener una buena actitud. Además, actúo basada en lo bueno que quiero construir y no en el miedo que a veces parece apoderarse de mí.

¿Qué es la esperanza?
Debido a que la palabra “esperanza” ha sido cada vez más importante en mi vida, busqué en el diccionario su significado. Me encantó lo que encontré, porque intuitivamente así la vivía y aún la experimento de esa forma. Por esto puedo explicarte mejor con el deseo de que llegue a despertar alguna inspiración en ti.

Esperanza es esperar un futuro mejor, mientras se actúa para crear ese porvenir que se desea. Es decir, la esperanza no es pasiva, sino más bien es una inspiración que te invita a actuar. Cuando se une ese sentimiento de confianza y motivación con la acción consciente y persistente, es como la esperanza se convierte en un poder que nos da la capacidad de transformarnos desde adentro hacia afuera.

Creo que esto es importante, porque a veces preferimos mirar a otro lado, evadiendo aquello que llega a nuestra vida, justo cuándo más lo debemos encarar.

Detrás de una crisis hay una ganancia.
Mira tu pasado, revisa la historia de otras personas o incluso países. Date cuenta cuánto se crece si se aprovecha una crisis, cualquiera que sea. De hecho, creo que las crisis vienen para obligarnos a crecer.

Si le preguntaras a alguien que ha superado un momento difícil, (si lo ha vivido adecuada y conscientemente), seguro te dirá que agradece ese momento por todas las ganancias que le dejó. Si revisas con más profundidad tu vida, seguro podrás ver momentos similares. Miras atrás y probablemente digas: gracias a Dios que esto pasó de esta manera o ¿cómo pude sufrir tanto por esto cuando todo ocurrió para mejor?

Con esto, quiero invitarte a que mires desde otro punto de vista la crisis que estás viviendo. Fortalece tu esperanza con la consciencia de que todos los desafíos siempre suceden para un mayor bien. Además, toma acción para mejorarte interiormente mientras manejas tu situación. Eso te ayudará a convertir el poder de la esperanza en una actitud real que te impulsará a crecer. Por otra parte, ojalá puedas sentir que lo que viene es mejor. Adicionalmente considera la parte de la acción de la esperanza que ya mencioné. Creo que, en las crisis esto se asocia a ver tu responsabilidad sobre lo que vives y no te gusta. ¿Qué pudieras hacer distinto? ¿Qué tienes que aprender de todo esto? También recordar que sigue siendo tu vida y por más que la situación sea complicada, tú eres responsable de crear aquello que deseas y de ser feliz.

Aférrate a la fe.
La otra gran base que puede sostenerte es la fe. Saber que algo más grande y con más sabiduría que tú, (llámalo Dios, Inteligencia Infinita o como quieras) está detrás de todo. Este Ser va moviendo los hilos y como un Padre o Madre amoroso(a), te sostiene y guía incluso en los momentos más difíciles. Hay una frase en la creo profundamente: “Dios no te enviará mayor peso del que puedes cargar”.

Si no has encontrado tu conexión con Dios, mi propuesta puede lucir vaga. Sin embargo, realmente hace una importante diferencia vivir tu vida sabiéndote acompañado(a) y protegido(a) por un Ser Superior. Por esto, te sugiero que practiques oración, meditación o contemplación para encontrar tu fe. Así podrás sentir la presencia de Dios en tu vida. A veces esta conexión puedes sentirla mirando un amanecer o viendo a los ojos de tu hijo.

Me encantaría infundirte mi fe y esperanza pero eso no es posible. Lo que puedo transmitirte en este artículo son mis experiencias e ideas. Esto puede generarte interrogantes, curiosidad e inspiración. Pero lo que hará la diferencia es que tú lo vivas. Así que ojalá te animes a fortalecer tu fe y el poder de la esperanza y así transformar tu cotidianidad.

¡Bendiciones para ti!

Nota: Para artículos sobre este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

martes, 2 de abril de 2019

Llave de la Creatividad: Vuelva a ser un Niño

Si una persona vuelve a ser un niño, será creativa. Todos los niños, nazcan donde nazcan, son creativos. La creatividad necesita libertad: estar libre de la mente crítica, del conocimiento, de prejuicios. Una persona creativa es aquella que puede intentar lo nuevo. Una persona creativa no puede ser un robot; ellos nunca son creativos, son repetitivos. Por eso, hay que volver a ser un niño.

Es lamentable que, a pesar de lo creativo que sean todos los niños, su creatividad siempre termina siendo negada, aplastada, aniquilada y apartada, cuando se comienza a enseñarles la manera correcta de hacer las cosas. Cada niño nace con todas las capacidades para volverse un creador. Todos lo niños, sin ninguna excepción, tratan de ser creadores pero no se les permite.

El cerebro de toda persona tiene dos hemisferios, el derecho y el izquierdo. El hemisferio izquierdo es el de la mente no creativa. Es muy capaz técnicamente, sólo puede hacer algo una vez que lo haya aprendido; y lo puede hacer de un modo muy eficiente, perfecto, pero absolutamente mecánico. Es el hemisferio racional, lógico y matemático. Mientras que el hemisferio derecho, es del caos, no del orden. Es el hemisferio de la poesía y no de la prosa, del amor y no de la lógica. Tiene una gran capacidad para la belleza, gran penetración para la originalidad, pero no es eficiente. Un creador no puede ser eficiente, tiene que seguir experimentando.

El hemisferio derecho está funcionando cuando el niño nace, mientras que el izquierdo no. A través de los siglos, hemos aprendido el truco para cambiar la energía del hemisferio derecho al izquierdo; es decir, cómo paralizar al hemisferio derecho y cómo echar a andar el izquierdo. En eso consiste todo nuestro aprendizaje. Nuestra educación consiste en olvidar el hemisferio derecho y alentar al izquierdo.

En algún momento entre los siete y los catorce años, el niño que se lleva por dentro, es olvidado. Entonces, el niño deja de ser salvaje, se convierte en un ciudadano, aprende la disciplina y comienza a competir en la escuela. Se vuelve egoísta y empieza a pensar cómo puede volverse más poderoso. Entonces, el hemisferio derecho funciona cada vez menos; o funciona sólo cuando se sueña, muy dormido o simplemente, cuando se vuelve a ser un niño.

La presente situación, evidencia la creciente y actual necesidad de devolverle al hemisferio derecho su natural energía. Está demostrado por estudios especializados en el tema, llevados a cabo por reconocidos científicos de la psicología moderna, que a través del desarrollo de habilidades creativas, esta importante energía puede ser estimulada y desarrollada; incluso llegando a estar en sano equilibrio entre ambos hemisferios.

Por tal razón, es posible afirmar hoy en día, que un creador tiene que ser capaz de parecer ridículo, distinto, extraño. Un creador tiene que arriesgar su respetabilidad. Por eso siempre se ve que los poetas, los pintores, los bailarines, los músicos, no son gente muy respetable. Sólo aquellos que se deshagan de todo lo que la sociedad, incluyendo padres y maestros, les ha enseñado y están dispuestos a arriesgar su prestigio, su orgullo, su respetabilidad, una y otra vez, y además, puedan adentrarse en algo que nadie piensa que valga la pena experimentar; sólo estas personas tendrán el potencial para ser creativos.


Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.