miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cómo conseguir que todo encaje en nuestra vida

Da lo mismo aquello que te mantenga ocupado, da igual cuantas cosas tengas que hacer al día y es indiferente cuanto tengas que alargar las horas del día, lo importante es no perder de vista ni un sólo momento quien eres y cuales son tus ilusiones. Para ello podemos realizar varios ejercicios de autoconocimiento y motivación. Para así, a pesar de tener una vida ocupada, saber que tales ocupaciones forman parte de ella y que además somos nosotros quienes hemos colocado esos quehaceres en nuestra vida.

Es importante asimilar nuestra responsabilidad con respecto a nuestra vida y ser conscientes de que cada labor, ocupación, tarea… forman parte de aquello en lo que nos hemos convertido con el paso de los años, y en dicha transformación somos nosotros quienes hemos dirigido el timón y quienes hemos dispuesto el rumbo, así que una vez llegados aquí de nada sirve que nos echemos las manos a la cabeza y nos martiricemos día tras día por todo aquello que tenemos que desarrollar y de lo que nos tenemos que ocupar. Si nos sobreviene el estrés o el agobio significa que deberemos tomar ciertas medidas para eliminar o modificar aquello que nos limita y desmotiva.

Se trata de que seamos conscientes no de como no nos queremos sentir, que es en lo que nos solemos centrar cuando entramos en una dinámica de conformismo y desilusión con la vida, si no de como queremos sentirnos realmente, de como queremos que sea nuestra vida y de como queremos desarrollarnos en nuestro día a día. Para ello, podemos realizar el siguiente ejercicio de autoconocimiento: poner música relajante, sentarnos, cerrar los ojos y meditar sobre como nos gustaría que se desarrollase nuestra vida y sobre lo que nos gustaría conseguir, aquellos objetivos que sabemos que nos van a movilizar e ilusionar. Se trata de eliminar la creencia de que nuestra vida es como es y no la podemos cambiar, ésto no es cierto, así que, si lo quieres comprobar, movilízate. Así, una vez sepamos que queremos hacer con nuestra vida, actuaremos en consonancia a ello, seremos coherentes con nuestros deseos y tomaremos las medidas necesarias para que éstos dejen de ser sueños para convertirse en nuestra realidad.

Por otro lado, tenemos que jugar con las horas que tiene el día, es decir si tienes una jornada de ocho horas, por lo que estás fuera de casa diez, utilizaremos el restante en cumplir con nuestras responsabilidades más inmediatas y dejaremos tiempo, aunque tan sólo fueran 30 minutos para cuidar de nosotros mismos, ya sea para leer, meditar, pasear, conversar con un amigo, cuidarnos la piel, darnos un baño relajante…ya que el realizarte a ti mismo también es una responsabilidad tuya, así que préstale la atención necesaria y, si no lo haces, por lo menos no te quejes, ya que es decisión tuya si te cuidas o no. Qué decir tiene, que si tienes alguna afición o ilusión por aprender algo nuevo este hueco diario lo puedas dedicar a ello, lo cual completaría tu día de forma satisfactoria para ti y, con ello, podrías afrontar el siguiente con más ilusión.


Por último, aunque existen muchas más medidas que podemos tomar para encontrarnos, te diré que es sumamente importante que sonrías durante la mayor parte del día, que te felicites por aquello que has hecho bien y que te valores y no infravalores, de esta manera, tomarás rumbo a reencontrarte contigo mismo y, así, darte la importancia necesaria para encontrar el equilibrio necesario para afrontar tanto las demandas del exterior como las demandas de tu interior.