miércoles, 29 de agosto de 2018

El lugar con el que soñamos

…quiero compartir con ustedes esta historia…
“En un pequeño pueblo de pescadores, un turista le hizo un cumplido a uno de ellos, por la belleza y la calidad del pescado que le vendió.  Le preguntó: ‘¿Cuánto tiempo le tomó pescarlo?’.
‘No mucho’, le respondió el pescador.
Entonces, le dijo el turista: ‘¿por qué no se quedó más tiempo para que pudiera pescar muchos más?’
El pescador le explicó que esa pequeña pesca le alcanzaba para cubrir sus necesidades y las de su familia.
El hombre le preguntó de nuevo: ‘¿Pero, qué hace durante el resto del tiempo que le queda libre?’
‘Me levanto más tarde, juego con mis hijos, tomo una siesta con mi esposa. Y en las tardes, voy al pueblo y me reúno con mis amigos, nos tomamos algo, conversamos, toco la guitarra y cantamos algunas canciones…’.
El turista le interrumpió para decirle: ‘Yo tengo una maestría de una universidad muy prestigiosa en negocios, y puedo ayudarle a ser más productivo’.
Usted debería comenzar a pasar más tiempo pescando cada día. Y así podría vender el excedente de la pesca para hacer más dinero. Con ese recurso podría comprarse un bote más grande’.
‘¿Y después qué?’, le preguntó el pescador.
‘Con el dinero extra que ganaría con un bote más grande, podría comprar un segundo bote y hasta un tercero, inclusive podría llegar a tener una flota pesquera.  En lugar de venderle usted mismo el pescado a la gente que se acerca a la orilla, podría negociar directamente con una planta procesadora de pescado, o tal vez abrir su propia planta. Así, podría dejar ese pequeño lugar y moverse a una ciudad más grande. Y desde ahí, poder manejar una empresa multinacional’.
‘¿Cuánto tiempo cree que me tomaría hacer algo como eso?’, le preguntó el pescador.
‘Como veinte o veinticinco años,’, le respondió el hombre.
‘Y después de lograrlo que haría?’, le replicó el pesador.
‘¿Después de todo eso? Bueno mi amigo, ese es el momento en que todo se vuelve más interesante –le contestó el hombre mientras le sonreía. Cuando su negocio realmente se vuelva grande, puede comenzar a vender acciones y hacer millones’.
‘¿Millones?, ¿de verdad? ¿y después de eso?’ le preguntó el pescador.
‘Después de todo esto, estará en capacidad de retirarse, para vivir en un pequeño pueblo a la orilla del mar, levantarse tarde, jugar con sus hijos, pescar algunos peces, tomar de vez en cuando la siesta con su esposa, pasar  algunas tardes con sus amigos, para disfrutar de su amistad’“.
La gran moraleja de esta historia es que, tal vez, deberíamos detenernos y reflexionar acerca del rumbo y la velocidad que le estamos dando a nuestra vida, porque quizás ya estemos en el lugar con el que tanto soñamos…
Maytte Sepúlveda. Comunicadora Social. @holamaytte

viernes, 24 de agosto de 2018

Sácale jugo a tus vacaciones

En esta época en muchos lugares hay vacaciones escolares y de estación. Por tanto, quienes somos padres hacemos milagros para distraer a nuestros hijos en su receso y también, tomamos las nuestras. Si bien el sitio que escogemos para el descanso depende en gran medida del presupuesto disponible, la riqueza de la experiencia de esos días son nuestra entera responsabilidad. Así que aprovecha al máximo este tiempo que dispones. Aquí te doy algunas recomendaciones.

Romper con la rutina es una forma de aprovechar las vacaciones.
Hay un conocido dicho que afirma que los seres humanos somos “animales de costumbre”. Podemos apreciarlo incluso en las vacaciones pues aun cuando es un tiempo de salir de la rutina, tendemos a repetir lo que ya hemos hecho, viajando a sitios ya conocidos, hospedándonos en lugares donde hemos estado, convirtiendo así las vacaciones en otra forma de rutina. Ciertamente, podríamos justificar que nuestra situación financiera limita la clase de vacaciones que podemos disfrutar y por ejemplo vamos a algún sitio donde tenemos familiares con los cuales quedarnos, etc. Pero incluso bajo estas circunstancias, está el reto de enriquecer la vivencia tanto como sea posible y aprovecharla no sólo para descansar y relajarnos, sino también para crecer, nutrirnos y expandir nuestros límites.
Usa tus vacaciones para ir más allá de tu zona de confort (de lo conocido). Si estás en un sitio que has visitado antes, trata de verlo con nuevos ojos. Descubre un parque, un lugar que no habías visitado, habla con los lugareños, indaga un poco sobre su forma de ver la vida, prueba una comida distinta. Son muchas las enriquecedoras experiencias que puedes tener si abres tus sentidos para apreciar lo que ocurre a tu alrededor.

Ser creativo en caso de unas vacaciones en casa o con un presupuesto reducido.
Hay situaciones económicas que podríamos pensar impiden que disfrutemos las vacaciones. A veces el presupuesto no permite viajes. Tal vez en esos casos es cuanto más creativos debemos ser. Bajo esta circunstancia, te invito a que te enfoques en que lo que mejor puedes ofrecer a tu familia, es tu presencia. Si te sientes frustrado(a) porque te hubiese gustado ir a algún lugar al que ahora no puedes visitar, sólo pierdes ese preciado tiempo del que dispones. Acepta la situación y busca darle la vuelta sacándole el jugo a esos días de descanso.
Aprovecha la naturaleza que en muchos casos es gratuita y puedes disfrutar de ella sin límites. Quédate observando paisajes hermosos y llénate de esa grandeza. En mi caso, me encanta ver el mar, hay tanta abundancia allí. También adoro la montaña. Estar en silencio oyendo toda la vida que se esconde en ese paisaje, es uno de mis mayores disfrutes. También te aconsejo que tomes consciencia de tus emociones mientras estás apreciando todo eso. Tal vez ese tiempo te permita entrar un poco más dentro de ti y que conozcas ese ser que ves al espejo todas las mañanas, pero del cual te has desconectado.
Finalmente, tu casa puede ser un lugar maravilloso para vacacionar si esa es la única opción. Todo depende de tu creatividad. Cambiar de cuartos o de camas, hacer picnics en la sala, son sólo algunas ideas. Que los niños cocinen un día con una receta y la supervisión de mamá. Hacer una obra de teatro o coreografía con los integrantes de la familia. Las posibilidades son infinitas siempre y cuando aceptes tu realidad y aproveches lo verdaderamente importante, que están juntos y pueden disfrutar.

Compartir, el mayor regalo del asueto.
Aprovecha estos días para compartir más con tus compañeros de viaje o de vacaciones. Si estas con tus hijos crea oportunidades para hacer cosas en familia. Por ejemplo, inventa juegos, carreras, alguna actividad que los involucre a todos y les permita unirse más y divertirse. Prueba incluso practicar algún deporte, aunque tengas miedo, seguro aprenderás algo de ello. Permite que la risa sea parte de ese compartir. Bien sea con chistes, mímicas o cualquier tontería, ¡ríe hasta que te duela el estómago! Verás lo bien que se sienten y cuanto aumenta la felicidad.
Además, toma un poco de tiempo para estar contigo. Comparte con el ser más importante de tu vida: ¡tú! Regálate un masaje, una buena lectura o unos minutos de silencio. En el descanso de las vacaciones puedes reencontrarte y revisar cuán satisfecha(o) te sientes de tu vida. Tal vez en medio de ese tiempo quieras hacer algún compromiso para cambiar algo de ti que no te da bienestar.
En definitiva, las vacaciones pueden ser también crecimiento y expansión. Así que, vamos: Aprovecha este descanso disfrutando y viviendo a manos llenas. Al final de esos merecidos días, seguro te sentirás revitalizada(o), con la sensación de haberte enriquecido, tal vez con una nueva visión de ti, de la vida. Entonces quien regresa del asueto, será una versión mejorada de quien originalmente las tomó. ¡Eso deseo para ti!

Nota: para artículos sobre estos y otros temas, también puedes visitar www.carlaacebeydesanchez.com

miércoles, 15 de agosto de 2018

¿Te dominan tus emociones?

Si sientes que de alguna forma eres esclavo de tus emociones, este artículo es para ti. Aquí aprenderás sobre la conocida inteligencia emocional, con la cual puedes manejar las diversas experiencias de tu vida y salir airoso aunque estés expuesto a desafíos.

Un ejemplo que te puede ser familiar.
Llegas a casa luego de un largo día, quieres darte un baño, estar en paz y descansar. De la nada, surge una conversación con tu pareja y no están de acuerdo. Sientes mucha rabia, se dejan llevar por el calor de los argumentos y terminan en una gran discusión. Además del cansancio, le agregas la frustración y la tristeza porque se dijeron palabras hirientes, que incluso tal vez ni sentían. Hasta podrías tener dolor de cabeza.

Variedad de emociones.
Como seres humanos, tenemos la fortuna de sentir una gran gama de emociones. El amor, la alegría, la esperanza, la certeza, el entusiasmo, todas se sienten bien en el cuerpo, son aquellas conocidas como de alta vibración. Además están: el miedo, la rabia, la envidia, la tristeza, la nostalgia, que se sienten incómodas en el cuerpo y que tienen una vibración más baja.
Por otra parte, nuestra energía -que viene de las emociones- es la que convoca o atrae determinado tipo de personas y experiencias. Así, si estoy sintiendo tristeza o rabia mayoritariamente, energéticamente estaré llamando situaciones que me hagan experimentar la misma emoción aunque cambien actores o escenarios.
¿Qué hacer para salir de ese círculo vicioso? Hacerte cargo de lo que sientes. ¿Cómo? Desarrollando inteligencia emocional. Esto último, no significa que controles las emociones y las suprimas o las ignores. Cuando haces eso, puedes enfermarte, o puede salir todo lo guardado como un volcán en el momento menos adecuado y con la persona menos indicada. Tampoco significa que dejes que ellas te dominen y salgan a su antojo cuando lleguen a ti. Si sientes rabia, no tienes por qué actuarla, gritando o insultando a la persona que crees que te ha hecho sentir eso.

Tu emociones son tuyas.
Lo que sientes es tuyo. Puede ser que te han hecho creer desde hace mucho tiempo que otros son los que hacen que te sientas de determinada manera. Desde niños nuestros padres nos decían, no me hagas molestar. Era su forma de verlo, no la verdad.
Así que si algo te entristece, da rabia o produce envidia, eso te pertenece. De igual forma, cuando sientes amor, alegría o esperanza. Aunque vengan como resultado de una experiencia, eso que sientes te pertenece.
Te doy un ejemplo: Hace unos días mi sobrina encontró un perrito en la calle, le gustó tanto, que lo quería acariciar. Al rato llegó mi suegra y ella se alejó de la mascota. Aunque era un perrito con dueño, ella decía que el animalito estaba acostado en la acera y olía mal. Esto se llama percepción. Cada persona en base a experiencias previas y sistema de creencias, desarrolla su percepción con respecto a personas y situaciones. En este caso, el mismo perrito producía ternura en una y asco en otra. Esas emociones le pertenecen tanto a mi sobrina como a mi suegra, la mascota es sólo el sujeto que hace que ellas conecten con esas emociones.
Empoderarse es una palabra que uso mucho, en la que creo y por la que trabajo. Cuando te haces dueño de tus emociones y reconoces que son tuyas y no dependen de otras personas, te empoderas. El regalo de este hecho es que tu bienestar se vuelve un asunto absolutamente tuyo. Ya no estás a la espera de que determinada actúe como tú crees que deba hacerlo.

Para manejar tus emociones.
Regresando al ejemplo al principio del artículo, imagina que sientes rabia. Dices así no puedo seguir hablando y te vas a un lugar donde estés contigo, respiras profundo, varias veces. Reconoces lo que está pasando en ti, incluso lo verbalizas diciendo, por ejemplo: tengo mucha rabia, la siento en mi cara.  Deja que la emoción esté en ti, aunque sea incómoda, sin hacer nada más que permitir que ocurra y respirar profundo. Al cabo de unos minutos, esta emoción poco a poco va a reducir su intensidad y luego va a desaparecer.
Otra opción, puede ser respirar profundo mientras tienes consciencia de la rabia que hay en ti. Tomas un cojín, lo pones en tu cara y gritas en esa almohada tan fuerte como puedas. Imaginas que toda la rabia sale de ti con ese grito.
Siempre digo que la maestría en cualquier cosa se logra practicando una y otra vez. Entonces, no te harás maestra(o) de tus emociones de la noche a la mañana, pero si sigues practicando, llegará un momento donde las sientes con menos intensidad, menos frecuencia y aun sintiéndolas no dañarás ni tus relaciones, ni tu cuerpo actuando esos sentimientos.

Nota: Para otros artículos de estos y otros temas de la misma autora, también puedes visitar www.carlaacebeydesanchez.com

lunes, 6 de agosto de 2018

El poder del amor

El amor es una poderosa fuerza que cada uno de nosotros tenemos y con la cual podemos crear cambios impresionantes. El universo responde a nuestra energía, que se expresa en nuestras emociones. ¿No me crees? Entonces mira este video, que creo puede aclarar muchas cosas.


Somos mucho más que nuestros sentidos.
Nos hemos acostumbrado a percibir la vida a través de nuestros sentidos. Ciertamente son un gran regalo, pero no lo es todo. Afortunadamente, cada vez hay más y más información sobre nuestro campo de energía, algo de lo que en general no nos percatamos usando nuestros sentidos. Hay personas naturalmente intuitivas que pueden observar o tener una sensación sobre otros, sobre sí mismos y el ambiente. Pero estas son la menor cantidad de personas. Para la mayoría, es preciso hacer un trabajo personal que le permita desarrollar esa sensibilidad.
Regresando al uso de nuestros sentidos -que es lo conocido por todos- los estudios del Dr. Emoto confirman lo dicho en el párrafo anterior. Claramente puede verse cómo una gota de agua cambia físicamente ante nuestra intención, en forma de pensamiento o emoción.
Si bien nuestra energía es lo más sutil que tenemos y no siempre nos damos cuenta de ella, tienen una gran influencia sobre nuestra vida y resultados. Así que ojalá quieras aprender un poco más al respecto.

¿Cómo funciona eso de la energía?
Nos comunicamos con el universo a través de nuestra emoción y en general esta a su vez es el resultado de un pensamiento. Así mismo, estamos unidos a todos los seres humanos a través de hilos invisibles, donde nuestra energía que es una vibración, hace que nos relacionemos con determinado tipo de personas.
Si es la primera vez que lees este tipo de información, puede lucirte todo confuso. Pero deja que tu mente se abra a nuevos conocimientos antes de descartarlos.
Entonces te daré un ejemplo, si piensas que el mundo es peligroso, lo más probable es que sientas temor. Ese temor es la energía que emites y con la que te comunicas con el resto del mundo. Entonces, si una noche caminas por una calle donde puede haber pocas personas, viene un ladrón y éste se va a acercar a ti. Ya puedes imaginar el resto.
Podrías decir: eso no me ha pasado a mí, aunque a veces pienso en un mundo peligroso. Eso también es cierto. El pensamiento no debe ser fortuito o aislado, sino que debe formar parte de tu sistema de creencias, algo que ya tienes arraigado en ti.
Las personas más escépticas, podrían decirme: ¿O sea que los ladrones son una fantasía de mi cabeza? Noooo!!! Existen todo tipo de personas, pero con quienes tú te relacionas, quienes se acercan a ti, responden a la energía que emanas.
Entonces, si algunos o muchos de tus resultados no te gustan, tal vez sea el momento de revisar tu energía, emociones y creencias.

Cultivar el amor.
Una vez que conoces esta información, ¿Qué haces con ella? ¿Cómo estar en la mejor energía para atraer y manifestar todo lo bueno que quieres en tu vida? Pues a través de dominar tus pensamientos. Cuando no estamos conscientes, pareciera que nuestros pensamientos son dueños de nuestra mente y se aparecen una y otra vez sin que nosotros tengamos dominio sobre ellos.
Por ejemplo, si tuvimos una discusión, el recuerdo de la pelea o de lo que nos hubiese gustado decirle a la otra persona aparece constantemente, produciendo o mejor reproduciendo la rabia en ti.
¿Sabes que tú eres quien decide qué pensar? Es así, sólo que muchas veces no estamos ni siquiera conscientes de lo que estamos pensando.
Entonces, te invito a que cultives el amor. Siempre habrá situaciones que te perturben, que no te gusten, pero también habrá muchas otras que te hacen sentir bien. Entonces la acción es esta: ¡Enfoque! Con consciencia y disciplina elige pensamientos de calidad. Busca recuerdos bonitos, experiencias en las que has sido feliz. 

Tips para cultivar el amor:
1.- Oye música relajante o alguna que evoque recuerdos gratos para ti.
2.- Busca lecturas que te inspiren, que te conecten con el amor y la esperanza.
3.- Aprende a desarrollar puntos de vista más gentiles. Cuando te des cuenta que estas en el juicio o la crítica a alguien, pregúntate: ¿habrá una forma más amorosa de interpretar esto?
4.- Trabaja en tu autoestima. El amor por ti y el sentido de valía ablandarán tu corazón. Si sientes amor por ti, fácilmente podrás sentirlo por los demás y expresarlo.
5.- Si sientes dolor por alguna herida emocional que tengas, haz tu trabajo de perdón. Te liberará.
Justo como termina el video de arriba, te reitero: Si pensamientos y emociones tienen ese poder sobre el agua y nosotros tenemos un porcentaje tan grande de ella en nuestros cuerpos ¿Qué eliges sentir?

Nota: Para artículos abordando estos y otros temas de la misma autora, también puedes visitar www.carlaacebeydesanchez.com