jueves, 31 de enero de 2019

Lo mejor está por venir

Mi deseo es que veas este nuevo ciclo que está comenzando como una gran oportunidad que tienes para mejorar tu vida y mundo. Aunque hayan desafíos, date cuenta que tú puedes mejorarlo todo. Por tanto confía en que lo mejor está por venir y crea ese maravilloso porvenir que espera por ti.

El tiempo, un regalo de infinitas posibilidades
Me gusta imaginarme ante un nuevo día como quien está al frente de una encrucijada, varios caminos en frente cada uno llevándome a una dirección distinta. Lo mismo es una nueva semana, mes o año. De hecho es igual ante cada hora y cada minuto. Siempre estás eligiendo. Ese es el gran regalo que Dios nos dió y nos dará para este año que está por comenzar. Si eres una persona que no ha hecho trabajo de inteligencia emocional, puedes creer que tienes un sola opción, reaccionar instintivamente o desde lo que estás acostumbrado ante lo que te ocurre. Si te conoces un poco más y te has re-entrenado para actuar con mayor consciencia, sabes que hay la posibilidad de reaccionar por lo menos de dos maneras: una puede llevarte a un camino de paz y tranquilidad, mientras la otra puede traerte conflicto y sufrimiento. Entonces, ¿qué vas a decidir?
Seguro has oído esta célebre frase de John Maxwell: “La vida es un 10% lo que me pasa y un 90% cómo reacciono ante ello”. Esto para mi es totalmente cierto. La vida es un misterio y a veces no podemos entender por qué ocurren algunas experiencias, sin embargo la forma cómo reacciones hará la diferencia. En muchos casos reaccionar positivamente no es lo más común, estamos llenos de condicionamientos y aprendizajes que nos conducen a la queja, a la rabia, a la discusión. La buena noticia, es que eso se aprende. Si no sabes cómo hacerlo, ¡cuenta conmigo!

¿Estás en un buen momento de vida? El futuro puede ser mejor aún
Ojalá ahora mismo estés viviendo buenas experiencias y te sientas satisfecha(o) con la vida que llevas. Si eso es así, espero que también sepas que puedes expandir tus límites de bienestar, éxito, amor y prosperidad. Si tu momento es bueno, ¡puede ser aún mejor! Tú puedes llegar a nuevos niveles de plenitud reconociendo que lo mejor está por venir. Para ello, te sugiero que cambies algunos pensamientos.
Inconscientemente somos leales a nuestras familias y tenemos techos invisibles de bienestar que están asociados a ellos. Entonces para expandirnos y llegar más lejos que nuestros padres, debemos vernos como pioneros en nuestros linajes de sangre y trascender las tradiciones inculcadas. Si te das cuenta que ese es tu tema, te recomiendo que digas: los honro por lo que me dieron y hasta donde llegaron. Yo ahora me doy el permiso de ir más allá, de recorrer mi propio camino.

¿Estás viviendo un desafío? ¡Tú puedes superarlo!
Si en este momento tienes obstáculos a vencer, ojalá tengas la actitud y la fortaleza para saber que tú puedes sobreponerte. Recuerda que la vida está llena de aprendizajes, mira hacia atrás en tu vida y date cuenta cuántas veces has superado un desafío y cuáles han sido los regalos que has conseguido a propósito de eso. Siempre hay regalos detrás de cada prueba. Además si revisas con detalle, verás que tus experiencias te han hecho crecer y ser una mejor persona de alguna manera. Esta vez no será distinto, bien sea que individualmente tengas un desafío de salud, relaciones, financiera o de cualquier otra índole, tú puedes salir adelante, con mayor fortaleza e incluso sabiduría por lo aprendido. Es exactamente igual si el entorno en el que vives tiene retos. La comunidad, estado y país donde vives, no es fortuito para ti y trae sus aprendizajes. Así que busca cual es tu lección allí y verás que la forma como vives esos desafíos cambiará.
Si en algún momento te es difícil lidiar con la frustración o la incertidumbre, refuerza tu fe, esperanza y usa tu poder creador. ¿Cómo? Imagínate viviendo un mejor momento, con esa prueba superada. Visualízate de la manera más vívida que puedas, sonríe y alégrate como si ya estuvieses viviendo ese momento ahora. Sostén esa visión tanto como te sea posible y regresa a ella tantas veces puedas. Recuerda y repite: ¡lo mejor está por venir! También puedes preguntarte ¿Cómo llego a este momento que imagino, a esta solución? El cerebro, junto a la parte más sabia de ti se encargará de mostrarte las respuestas.

Mientras hay vida hay esperanza
La vida es el mayor don que tenemos y muchas veces no la apreciamos completamente. Lo mismo ocurre con otros regalos invisibles como: la salud, los sentidos, la vitalidad, los afectos y... pare usted de contar. Si nos apalancamos en estos grandes regalos, podremos o llegar a nuevos niveles de bienestar, o superar los retos que enfrentamos.
Desarrolla una actitud de esperanza, aférrate a esa idea de que lo mejor está por venir y al mismo tiempo pregúntate ¿Qué puedo hacer hoy, ahora para crear eso que quiero en mi vida? Lair Ribeiro dice contundentemente: "La intención sin acción es pura ilusión". Así que, si quieres acercar y poner en tiempo presente ese maravilloso futuro, es necesario que actúes hoy. Cada día da un paso más en dirección de tus sueños, de esa vida que quieres. Si te quedas imaginando y trabajando los pensamientos, pero actuando de igual manera, nada cambiará.
Recuerda, hay un mundo de infinitas posibilidades para ti en este nuevo comienzo. Así que elige bien. De todo corazón.

Nota: Para estos y otros temas de la misma autora, también puedes visitar: https://carlaacebeydesanchez.com

viernes, 25 de enero de 2019

¿Cuánto vales?

Si tu estado de ánimo depende bien sea de: el dinero en tu bolsillo, tu peso, talla o edad, o tu salario y/o cantidad de seguidores en las redes, este artículo es para ti.
¿Son algunos o todos estos números los que definen cuánto vales? Revisa a continuación si eso está bien.

¿Qué o quién decide cuánto vales?
La sociedad nos absorbe y en nuestra búsqueda de aprobación, desde la infancia vamos perdiendo nuestra conexión con nuestro interior. Entonces, lo externo en muchos casos se vuelve nuestra mayor referencia. Así, todo aquello que dictan esos parámetros sociales se vuelven verdad para muchos quienes anhelan alcanzar ese "número mágico".
Por otra parte no entendemos que la vida es cíclica. Eso significa que siempre habrá procesos de nacimiento, luego muerte para llegar a un nuevo nacimiento. Esto ocurre en todos los ámbitos de nuestra existencia, a veces acompasados o a veces renacemos en una área mientras estamos muriendo en otras.
La rueda de la fortuna gira, unas veces estás arriba y otra vas de bajada. Sin importar cuanto quieras evitarlo, va a ocurrir. Si no eres capaz de aceptar esto y te dejas llevar por tus circunstancias o por cualquier resultado externo, estás jugando en tu contra. Si dejas que esas referencias de afuera sean las que definan tu felicidad o estado de ánimo, te estás lastimando. Y además con desánimo será difícil encontrar la fuerza interna que necesitas para superar eso que quieres cambiar o lograr ese objetivo que deseas.

¡Reconoce tú cuanto vales!
¡Ya tú eres una historia de éxito! Estás aquí, existes, eres una maravillosa y perfecta criatura, que nació en medio de infinitas posibilidades de fracaso. Un espermatozoide, el que te dio la vida, compitió con otros millones y tú eres el resultado.
Puedes ser que digas que sabes todo lo que he escrito hasta ahora. Pero lo más importante no es que lo sepas a nivel mental, sino que empieces de veras a valorarte y a amarte completamente más allá de tus resultados.
Por supuesto que está bien que tengas metas, tienes un inmenso potencial e ilimitadas posibilidades. Trabaja ardua y comprometidamente por tus anhelos. Pero, mientras llegas a esos objetivos (que ojalá sean tuyos verdaderamente y no los impuestos por el exterior) ¡ÁMATE!
¿Eres capaz de amarte incluso en tus peores momentos o con tus peores resultados? Si tu respuesta es no, entonces tienes trabajo por hacer. Hay que fortalecer tu autoestima, tu sentido de valía. Ámate porque eres, porque existes y si te vas a medir, que sea en términos de como vives tu vida, sin compararte con otros, más bien revisando de dónde vienes y a dónde has llegado en tu camino.

Tips para empoderarte y fortalecer tu valía
1. Practica aceptarte y aceptar tus resultados. Aceptarte es decirte sí a ti completamente, con tus luces y sombras, con tus atributos maravillosos y con tus manías. Reconoce si tienes algo que mejorar y haz el compromiso contigo de cambiar, pero desde el amor y la aceptación por ti, no desde rechazar o esconder algo que no deseas.
2. ¡Ríete de ti! Cuando veas que tu mente divaga en juicios y recriminaciones porque no has logrado esto o aquello, se ligero contigo. Date cuenta que ese juez severo es tu ego y no tu esencia.
3. Enfócate en tus atributos, busca aquellas cosas que te gustan de ti y apóyate en estas para llegar a tus metas.
4. Si no sabes cómo mejorar en este aspecto, pide ayuda, no tienes que recorrer este camino sola(o). Yo puedo apoyarte, desde mi experiencia como Líder certificada en el Proyecto Internacional de Autoestima.

Aunque se han hecho ejercicios para medir la valía de una persona, espero sepas que no hay manera de calcular tu infinito valor.

Nota: Para artículos de la misma autora, sobre estos y otros temas, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

jueves, 27 de diciembre de 2018

El regalo eres tú

Diciembre, un mes donde usualmente nos enfocamos en las festividades navideñas y en dar presentes. Por eso en mis redes comparto una campaña con el nombre "El regalo eres tú". Con ello quisiera hacerte reflexionar sobre tu propia valía y que sientas que verdaderamente lo mejor que puedes ofrecer es lo bueno que está dentro de ti y no necesariamente algo material.

La locura de las compras
Creo que esencialmente somos seres generosos y eso me encanta. Nos gusta dar, disfrutamos demostrando nuestro amor de muchas formas y regalar es una de ellas. Es como si una parte de nosotros se representara en ese regalo que damos.
Entonces en estas fechas nos afanamos en escoger una y otra cosa para nuestros seres queridos. Pero ¿no te ha pasado que te impacientas y a veces estas de mal humor con quienes te atienden? Con frecuencia el tráfico se congestiona mucho más de lo usual. Y eso, junto a nuestras muchas cosas por hacer, nos exaspera, generando reacciones bruscas que incluso podrían llegar a convertirse en malos tratos hacia los demás.
Así, lo que en principio comienza con una buena intención, se torna en algo complicado. Tal vez no con quien recibirá el regalo, pero si con las personas que pasan por tu vida mientras eso ocurre.

Navidad, tiempo de regalar
Ante todo el bombardeo publicitario, sobre los mejores regalos e incluso con la presión de los niños de la familia sobre Santa y lo que le piden, nos podemos sentir en la obligación de ofrecer presentes.
Si tenemos los recursos para hacerlo, puede ser algo divertido, aún en medio de lo que describí hace un rato, sobre la locura de las compras. Pero ¿qué pasa si en esta época no dispones del dinero para comprar todos los regalos que quieres? ¿Cómo te sentirías si no puedes pagar dichos regalos?
Si te sientes triste o mal contigo porque no puedes ofrecer regalos materiales, entonces creo que hay una tarea de autoestima que tienes pendiente.

Lo bueno que hay en ti es un regalo para el mundo
Tú eres un ser maravilloso, lleno de amor, talentos y buenas energías. Todo lo bueno que está dentro de ti es para compartirlo, no sólo con tus seres queridos, sino con cada una de las personas con las que interactúas.
Lo mejor que tienes para ofrecer no son cosas materiales, es tu luz, es tu bondad y todas tus buenas emociones, pensamientos, oraciones y acciones.
Con todo esto, no te estoy diciendo que dejes de dar regalos, si eso es lo que quieres. Hazlo, pero junto a ello hay hermosos sentimientos y actitudes que puedes compartir. Y eso puede ser no sólo en navidad, si no todo el tiempo.

La celebración del nacimiento de Jesús
Puede ser que no seas de alguna religión cristiana, pero seguro sabes que el origen de estas festividades es el nacimiento de uno de los seres que más ha influido en el mundo.
La mayor prédica que nos dio Jesús es el amor. Su vida fue un ejemplo de lo que es amar al prójimo y a sí mismo y esa fue su máxima. Lo hizo de distintas maneras, sirviendo, sanando, dedicando tiempo a ayudar, hablando y acompañando a muchas personas.
Además, nos enseñó sobre lo que es la compasión y que perdonar puede ser liberador.
Es innegable la huella que dejó y sus enseñanzas aún están presentes. Jesús tenía una inmensa luz interna que fue la que compartió con todos sus hermanos. Todos tenemos esa esencia y podemos actuar de forma similar.

¿Qué emociones o actitudes puedes regalar?
Amor: El amor tiene muchas formas. Tú puedes elegir la que te guste. Por ejemplo, ser un escucha atento a alguien que necesita compartir algo, es una muestra de afecto. El aceptar a los demás como son, en lugar de juzgarlos o medirlos de acuerdo a tus parámetros, es un acto de respeto y amor.
Alegría: Una sonrisa a quien te cobra, una mirada que dice "valoro tu existencia" a quien te sirve un café, un comentario sobre lo bueno que puedes ver en la otra persona, hace que los demás se sientan felices con tu calidez. Y si revisas en ti, te darás cuenta lo rico que se siente.
Perdón: ¿Qué tal si eliges perdonar y dejar atrás alguna diferencia con un familiar, un vecino o amigo? Tener la razón no es más importante que los afectos y hay momentos donde simplemente te dará mucha más paz dejar atrás un malentendido y pasar la página.

En definitiva, ojalá tengas una fuerte autoestima para reconocer el fantástico ser humano que eres y de todo lo bueno que tienes para ofrecer. Pero si te hace falta reforzar esto, sígueme en mis redes @carlaadesanchez en Instagram, Facebook y Twitter y acompáñame en esta campaña para que recuerdes, que el mejor regalo eres tú.

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viernes, 21 de diciembre de 2018

Trasciende la tradición de tu familia

Nuestros padres y antepasados han dejado una profunda huella en nosotros. Conscientemente o no perpetuamos formas de pensar, actuar y sentir de acuerdo a lo vivido con nuestra familia. Así de poderosas son nuestras raíces. Sin embargo, no somos esclavos de nuestros ancestros pues podemos hacer un trabajo personal para soltar lo conocido. Es nuestro libre albedrío lo que nos permite salir de patrones antiguos y elegir algo nuevo y distinto. ¿Sabes cómo hacerlo? Aquí te cuento.

¿Actúas verdaderamente como tú quieres o repites los patrones de tu familia?
Cuando nacemos, nuestro mundo es nuestra casa y lo vivido allí se vuelve lo conocido así haya sido bueno o no. De niños, como no tenemos con qué comparar, lo que vivimos en la familia es nuestra única referencia. Así por ejemplo podemos ver la violencia como una forma normal de relacionarnos, la escasez como lo único posible y el emborracharse como una actividad rutinaria.
Por ejemplo, de niños podemos haber jurado que nunca seremos violentos porque sentimos el dolor de los golpes de papá. Pero ¿qué pasa cuando somos adultos? Sin siquiera darnos cuenta y sin quererlo, estamos teniendo las mismas conductas violentas que juramos no hacer. Esta dolorosa experiencia para ti y para el otro puede estarse repitiendo desde hace muchas generaciones en tu familia.
Por otra parte, he oído comentarios como: los hombres de esta familia somos abogados. O las mujeres de mi línea materna se quedan solas. Así, vamos perpetuando una y otra vez una conducta o una experiencia que no es nuestra, ni es lo que queremos. Esto es lo que en psicología llamamos la lealtad familiar.
En definitiva, muchas veces estamos viviendo o actuando no como verdaderamente elegiríamos, sino siguiendo lo que aprendimos en casa.

¿Puedo tener elecciones distintas a las que eligieron mis familiares?
Claro que sí, de eso se trata el libre albedrío. Sin embargo, el desafío es hacer el trabajo de consciencia que te permita verdaderamente escoger con qué quieres quedarte. Por supuesto que hubo millones de cosas maravillosas que aprendimos de nuestros padres y estas tenemos que abrazarlas completamente. Y en el caso de aquellas que no nos sirven, tenemos que honrar la elección de nuestros padres y decirnos: yo puedo hacerlo distinto.
Para poder cerrar con el pasado, es preciso que seamos conscientes de eso que repetimos. Hacer el trabajo de honra y luego tomar la elección consciente de hacerlo diferente. Sólo así estaremos más presentes y listos para vivir nuevas y mejores experiencias y tener mejores relaciones.

Sobrepasar los límites hasta donde llegaron nuestros padres.
En esa fidelidad a lo que vimos y aprendimos en nuestra familia, aunque haya una parte de nosotros que quiera hacerlo distinto a nuestros padres, hay otra, que le teme ir más allá de a donde ellos llegaron. Esta situación es válida en distintos aspectos de nuestra vida, puede ser en cuanto al tema de prosperidad, donde somos tan fieles a ellos que no podemos ser más ricos, también en las relaciones de pareja, en el trabajo e incluso la salud o los años de vida.
Cuando deseas trascender la tradición familiar o recorrer un camino distinto, es valioso dedicar unos minutos a revisar tu historia familiar. Investiga por ejemplo una o dos generaciones hacia atrás. ¿Cómo se comportaban en esa área que te interesa?
Allí puedes darte cuenta, por ejemplo, que ninguna mujer antes había tenido un negocio propio o que todas las mujeres se quedaban sin pareja y se dedicaban a cuidar a los hijos. Cuando estas consciente de un patrón o legado que han estado recibiendo por generaciones, puedes hacer un trabajo honrando con mucho amor y respeto tus raíces, tus ancestros. Puedes entonces escribir una carta, reconociendo sus contribuciones, expresando tus deseos y finalmente diciéndoles que los amas y que te das el permiso de hacerlo distinto. Mientras escribes esta carta, respira, conéctate con tus emociones.

Un ejemplo para trascender la limitación financiera de la familia.
En el libro Maximízate en tu Prosperidad, de mi maravilloso amigo, aliado y maestro Bob Mandel, hay un ejemplo para hacer esto. Por supuesto que este texto podrías ajustarlo a otra área de tu vida.
Este es uno de los Mantras de la Abundancia: “Yo ahora sobrepaso mi tradición financiera familiar. Yo honro las raíces de mi familia. Reconozco la lucha y el sacrificio de mis padres y sus padres. En agradecimiento a todo lo que se me ha dado, yo ahora doy un salto a territorio desconocido. Yo exploro un nuevo mar de prosperidad. A partir de los logros de mi familia, supero su historia financiera y abrazo el éxito ilimitado. Gracias Dios.”

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Genios de la Creatividad


Algunos autores afirman que la creatividad no es lo mismo que la inteligencia. Es decir, un individuo puede ser mucho más creativo que inteligente o mucho más inteligente que creativo. Por lo general, la mayoría de las personas con un nivel medio de inteligencia, a la que se le proporciona datos sobre algún problema, puede encontrar la respuesta convencional esperada del problema. Desde la óptica tradicional, puede que esta respuesta a ese problema sea adecuada, pero ¿es ésta la única respuesta?, ¿existe alguna otra forma de solucionar el problema?, ¿la solución encontrada proviene de un pensamiento productivo o de un pensamiento reproductivo?

Es típico que pensemos de una forma reproductiva basándose en algún problema al que nos hemos enfrentado en el pasado. Cuando nos encontramos con problemas, nos fijamos en algo que funcionó antes en nuestro pasado. Luego seleccionamos de manera analítica el enfoque más prometedor basándonos en experiencias pasadas, excluyendo todos los demás enfoques, y trabajamos en una dirección claramente definida hacia la solución del problema.

Por el contrario, los genios piensan de forma productiva y no reproductiva. Cuando se enfrentan a un problema, se preguntan a sí mismos de cuántas maneras diferentes pueden considerar el problema, de qué manera pueden volver a plantearlo y de cuántas maneras diferentes pueden solucionarlo, en lugar de preguntarse cómo les han enseñado a solucionarlo. Tienden a llegar a muchas respuestas diferentes, algunas de las cuales no son nada convencionales y puede que sean únicas.

Sobre la base de esta teoría, se puede decir que con el pensamiento productivo, se generan tantos enfoques alternativos como se puede. Lo más importante es el deseo y la buena disposición para explorar todos los enfoques, incluso después de haber encontrado uno prometedor. Lo importante es siempre estar alerta a nuevas y variadas posibilidades de hacer las cosas.

El pensamiento reproductivo promueve la rigidez de pensamiento, como motivo de que fracasemos con tanta frecuencia frente a un problema nuevo que es similar a experiencias pasadas, pero que es diferente de problemas con los que nos hemos encontrado previamente. La interpretación de esta clase de problemas por medio de las lentes de las experiencias pasadas despistará, por definición, al pensador. El pensamiento reproductivo nos conduce a ideas habituales y no a ideas originales.

En tal sentido, toda persona posee un rico repertorio de ideas basadas en experiencias que permiten sobrevivir y prosperar. Pero sin la variación de ideas, aquellas ideas habituales se vuelven inactivas y pierden sus ventajas, siendo derrotadas en competencia con ideas rivales.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.

martes, 18 de diciembre de 2018

¡Aviva tu Esperanza!

La esperanza es una de las emociones que más me gusta sentir. Claro, a veces podríamos decir que no es fácil experimentarla en medio de tantos desafíos. Por el contrario, hay personas que dirían que lo que sienten es desesperanza por los muchos acontecimientos que ocurren. Ante esto, yo creo que tenemos dos opciones: ser reactivos sintiendo las emociones que nos van llegando producto de lo que vivimos o conscientemente elegir emociones que nos ayudan a estar en un mejor estado de ánimo. Cuando elegimos la última opción, podemos iniciar una espiral de buena actitud y experiencias. Por eso te invito y digo: aviva tu esperanza.

Imaginemos que nuestro mundo emocional pudiera ser algo físico, que puedes ver y tocar. Entonces queremos ponerlo en forma, para que juegue a nuestro favor. Así ejercitamos el "músculo de las emociones". Esto se logra haciendo que a voluntad podamos sentir emociones que son agradables en nuestro cuerpo y que son un buen combustible para crear aquello que queremos en nuestra vida.

Cuando avivamos nuestra esperanza, nos conectamos con nuestro poder interior y nos es más fácil acceder a esa creatividad que nos permite encontrar soluciones para superar cualquier desafío.

¿Es lo mismo el optimismo que la esperanza?
A veces los puedes ver en algunos textos como sinónimos, pero en mi criterio son diferentes. Si bien podrían ser emociones que podrían parecerse, el optimismo proviene de argumentos (es decir de la mente) mientras que la esperanza viene de un lugar más profundo de nosotros.

La esperanza viene de la fe, de la conexión con nuestro espíritu y de un conocimiento profundo de la vida. Saber que somos seres espirituales viviendo una experiencia física hace la diferencia. También lo hace si nos reconocemos como parte de un todo. Somos una pieza de un plan orquestado por una Inteligencia Infinita (que algunos llamamos Dios) y que lo que ocurre en nuestras vidas y el mundo tiene un propósito. Somos seres en evolución y los obstáculos y pruebas son la forma como logramos el crecimiento.

Así que, en momentos de grandes desafíos, personales o colectivos, me aferro a esa esperanza que he fortalecido y ejercitado. Confío en que Dios está al mando, hago lo que yo creo que debo hacer con lo mejor de mí y permito que esa Inteligencia Infinita también haga su parte. Se que aun cuando haya momentos donde no entiendo lo que ocurre o por qué ocurre, espero algo mejor, pero sobre todo actúo coherentemente para que ese mejor se materialice pronto.

¿Cómo se aviva tu esperanza?
1.- Busca inspiración.
Si revisas con cuidado, a lo largo de tu vida has experimentado desafíos, obstáculos o incluso reveses. Pero si los has afrontado bien, eres una mejor persona producto de esa vivencia. Aprendiste algo, creciste o te fortaleciste en algún área. En muchos casos, incluso hay gratitud por un evento que al principio lucía desafortunado, pero se convirtió en algo bueno al final.

Si revisas la vida de algunas personas, una enfermedad, ruptura, pérdida u otro evento que podrías considerar desafortunado los ha llevado a encontrarse con lo mejor de sí. Lo mismo ocurre para el colectivo, luego de algunos eventos que podrías decir son trágicos, han salido adelante, se han superado, han aprendido y ha habido ganancia.

Textos o historias que te inspiren pueden llevarte a mirar lo que vives con otros ojos.

2.- Usa tu mente a favor.
Disciplinada y conscientemente elige pensamientos de calidad. Este no ocurrirá de un día a otro, pero si sueltas tus ideas negativas y eliges ver lo bueno que también te ocurre, te sentirás mejor. Date cuenta de la gente que te apoya, de los afectos que tienes y aquello valioso que no cambiarías por nada. Por ejemplo, tu salud, el regalo de poder mirar, ¡la vida misma! Incluso enfrentando desafíos, siempre hay bendiciones. Pero debes entrenar tu mente para que las veas, pues si estás demasiado distraído(a) o pesimista, no sabrás apreciarlas.

3.- Refuerza tu fe.
Acércate a Dios. Y no me estoy refiriendo necesariamente a practicar alguna religión. La religión es una estructura o método que podría ayudar a tu conexión con esa Sabiduría Universal. Pero no es la única forma de hacerlo. A veces, nada más mirar a un bebé y ver su perfección; o un atardecer, la magnificencia de una montaña, nos hacer sentir que algo mayor a nosotros ha creado toda esta maravilla.

En mi caso me gusta rezar e imagino una conversación con ese Ser Supremo amoroso, que, como una madre, quiere lo mejor para nosotros. Esa madre o padre me reconforta en tiempos turbulentos y con frecuencia susurra: ¡confía! Yo estoy aquí cuidándote y guiándote.

Recuerda, la esperanza no sólo es sólo decir "lo mejor está por venir". Es sentir, esperar que lo bueno ocurra, pero sobre todo actuar para crear ese maravilloso futuro. Entonces, aviva tu esperanza y encuentra esa fuerza interna para actuar y crear junto a Dios lo que quieres. Si no sabes cómo hacerlo, aquí estoy para ayudarte.

Nota: Para artículos abordando este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar www.carlaacebeydesanchez.com

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Desarrollar una actitud de gratitud, te empodera

Una clave de mi prosperidad es mi actitud de gratitud. Por esto, te invito a que -si realmente  quieres conectar con la abundancia en todas las áreas de tu vida- desarrolles tu gratitud. En mi experiencia, es la energía más poderosa y elevada para sentirte bien, atraer y crear lo que quieres.

Érase una vez, un Día de Acción de Gracias
En distintos lugares del mundo se celebra el Día de Acción de Gracias. Es una ceremonia que comenzó hace muchos años, en el siglo XVI como un ritual que se hacía para agradecer una buena cosecha. Con el transcurrir del tiempo, se ha hecho una celebración sumamente importante en países como Canadá y Estados Unidos. De hecho es una celebración que une a la familia tanto o más que Navidad (por lo menos así es en USA). La celebración es la reunión familiar o de amigos para cenar y tiene sus platos típicos, mucha abundancia y disfrute.

Aunque no vivo en ninguno de esos países, he adoptado este ritual. Con la familia y amigos nos reunimos para agradecer las muchas bendiciones que recibimos. Me encanta sentirme unida a tantas personas en una energía de gratitud, aún cuando lo hacemos un poco distinto. En nuestro caso no sólo agradecemos lo que hemos recibido hasta la fecha (como en el caso de la buena cosecha en la antigüedad). Nos enfocamos también en agradecer aquello que confiamos recibiremos en el futuro.

¿Por qué una actitud de gratitud?
Creo que ser agradecido se enfoca en lo que hay y no en lo que falta. Siendo nuestra mente como una lente que fija su atención en lo que creemos (y luego contribuye a que se manifieste), si nos enfocamos en la escasez, eso será lo que veremos y materialicemos. Por otra parte, si desarrollamos una actitud de gratitud, nuestro enfoque será en las bendiciones y cosas buenas que existen en nuestra vida. Como consecuencia, lo bueno se irá reproduciendo y tendrás más y más vivencias que agradecer. Es un proceso energético, que podrías pensar es mágico. Puesto que no puedes ver la energía, a veces es difícil entender cómo opera. Sin embargo, es muy útil saber que la misma ciencia ya ha probado que tanto nuestros pensamientos como sentimientos, son energía vibratoria que impactan en nuestra realidad física atrayendo eventos o cosas que vibran en la misma frecuencia.

El poder de la gratitud
Cuando quieres obtener algo, digamos un trabajo, mientras más claro veas las características del mismo y lo agradezcas como si ya lo tuvieras, más lo estarás acercando a tu realidad. Entonces, cuando hablamos de esta actitud de gratitud, estamos llegando a un nuevo nivel de beneficiarnos de esta. Y no se trata únicamente de repetir una frase, sino que es preciso agregar una emoción.

Por ejemplo si dices "gracias Dios por este trabajo perfecto", siente en tu corazón el agradecimiento por haber conseguido ese trabajo anhelado. Siente la alegría del momento cuando te hacen la propuesta de tu paquete de trabajo. Visualiza el regocijo de tu primer día en ese lugar. Disfruta la satisfacción al recibir tu primera remuneración. Continúa agregando escenas de momentos gratos relacionados con el logro de esa meta. Hazlo como si ya estuviese ocurriendo aquí y ahora. De esta forma, estarás usando el poder de tu pensamiento y energía para crear más fácil y rápidamente.

En mi experiencia, haber desarrollado una actitud de gratitud me ha hecho más próspera y ahora se ha convertido en una rutina en mi día a día. Al despertarme, oro y agradezco por lo que tengo y lo que está por llegar. En la noche, nuevamente rezo y doy gracias a Dios, a mi persona y a la vida por lo avanzado y logrado en el día. Asimismo agradezco los desafíos y las pruebas, pues sé que me traen una lección y una sabiduría especial, que me ayuda a cambiar de nivel a otro superior. También incluyo en esa oración, la gratitud por ejemplo de un ser querido porque ha recuperado su salud. Confío en que eso ocurrirá.

Para desarrollar tu actitud de gratitud
- Cuenta tus bendiciones: De mi socio y maestro Bob Mandel aprendí esta práctica, que me parece maravillosa. Se trata de llevar una especie de diario de bendiciones. Todos los días, escribo en mi cuaderno unas 10 o 15 cosas que agradezco. Puede ser algo tan sencillo, pero significativo como la alegría de mi perro Charly al llegar ese día a casa. O algo más concreto como un nuevo cliente que conseguí. Un cielo hermoso en mi caminata de esa mañana, ha sido algo que he repetido en algunos días en ese diario. Cada una de estas experiencias me han robado el aliento, o me han arrancado una sonrisa. Me han hecho darme cuenta de lo afortunada que soy y eso para mí es una bendición.

- Actúa con gratitud: Con frecuencia hago donaciones a causas que quiero apoyar. Es mi manera de decirle "gracias" a la vida por su generosidad para conmigo y de devolverle al mundo parte de lo mucho que recibo. Si al leer esto dices: bueno, es que no tengo mucho que dar o aún tengo muchas necesidades, realmente tienes un trabajo importante de prosperidad por hacer. Recuerda que lo que crees es lo que creas, pero no siempre lo que es. En principio te invito a que seas próspera(o) en actitudes. Por ejemplo: regala sonrisas, gentileza, oraciones a quien crees que lo requiere y buenos pensamientos a conocidos y extraños. Otro gran regalo de generosidad que puedes compartir es tu tiempo, haciendo cualquier trabajo comunitario que disfrutes.

Te aseguro que mientras mayor actitud de gratitud tengas, más girará la rueda de la fortuna para ti. Así que enriquece el mundo y tu mundo con gratitud!!!

Nota: Para artículos sobre este y otras temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com