viernes, 9 de agosto de 2019

INTELIGENCIA en Potencia

Es hora de preguntarse ¿qué sabemos sobre la inteligencia? La inteligencia de una persona está formada por un conjunto de variables como la atención, la capacidad de observación, la memoria, el aprendizaje, las habilidades sociales, etc., que le permiten enfrentarse al mundo diariamente. La inteligencia, también es brillantez, agudeza, habilidad para comprender todo rápidamente y capacidad para aprender de la experiencia.

La función principal de la inteligencia no es sólo la capacidad de conocer, asimilar, guardar y elaborar información, sino dirigir el comportamiento para resolver con eficacia problemas que afectan a la felicidad o a la buena convivencia social.

Una de las teorías sobre el tema de la inteligencia que más se ha impuesto últimamente, es la de la inteligencia múltiple de Howard Gardner. Dice que no tenemos una sola capacidad mental, sino varias, concretamente siete: la lógico-matemática, la espacial, la lingüística, la musical, la corporal, la interpersonal y la intrapersonal.

El maestro de maestros, el Dr. Luis Alberto Machado, también trata este tema en su libro “La Revolución de la Inteligencia”, donde evidencia que la inteligencia es el mejor instrumento de que disponemos para el logro de nuestra propia realización personal y colectivo. Y es posible además, buscar y proporcionar todos los medios necesarios para llegar a ser cada vez más inteligentes.

Veamos ahora. La frescura de una mente joven, totalmente libre de conocimientos, es el terreno ideal para el desarrollo de la inteligencia. Está claro que ésta no es la realidad cuando se trata de una persona adulta. Pero, quitando las limitaciones y condicionamientos que el hombre se impone durante la vida, el desarrollo de la inteligencia es perfectamente posible.

Además, todo lo que existe en potencia puede ser desarrollado sin límites. La inteligencia, al existir también en potencia, puede ser estimulada, desarrollada, aprendida y enseñada. Recordemos que la propia voluntad de ser más inteligente es el límite.

No obstante, existen estrategias mentales que pueden ponerse en práctica para proporcionar un buen entrenamiento a las neuronas. Estas estrategias, en forma de ejercicios, ofrecen formas curiosas e ingeniosas de enfocar y resolver problemas. La idea es tomarlas y aplicarlas el máximo posible a la vida diaria. Solo a través de su constancia se puede mantener la mente en plena forma.

Ejercicios aeróbicos mentales:
- Busque en lo obvio, lo que no es tan obvio.
- Redefina los problemas en variados escenarios.
- Reúna pequeñas partes para formar un todo y viceversa.
- Use analogías como pesas que fortalezcan su intelecto. Pueden ser en mundos reales o imaginarios.
- Utilice perspicacia para ampliar su vocabulario, durante sus conversaciones o lecturas.
- Llene su mente de conocimientos al máximo.
- Resuelva problemas divertidos que desafíen el cerebro: acertijos, rompecabezas, crucigramas, ajedrez, juegos de memoria, adivinanzas, etc.
- Lea todo cuanto caiga en sus manos o cualquier cosa que pase frente a sus ojos.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.

miércoles, 24 de julio de 2019

La fe, tu gran aliada

A veces la vida nos pone retos que lucen más grandes que lo que nosotros creemos que podemos afrontar. En esos casos, la fe es una gran aliada.

La fe te ayuda a superar tus desafíos.

Cuando enfrentamos un reto que creemos superior a nosotros tal vez sintamos que nuestras fuerzas no son suficientes o que la situación se presenta con desventaja para nosotros. Sin embargo, tengo la certeza de que cuando Dios nos pone en una situación es porque tenemos cómo superarla. Creo que a veces Dios confía más en nosotros que nosotros mismos.
El poder del ser humano es ilimitado y más si el impulso de la tarea a acometer sale del corazón y desde lo que creemos es nuestra verdad. Sin embargo, ciertamente no todas las veces que lo hemos intentado hemos tenido el resultado esperado. Pero esta no puede ser la excusa o referencia para no intentarlo de nuevo. La vida siempre nos pondrá retos y cada uno de ellos, bien sea que logremos lo que deseamos o no, nos dejará una ganancia. A veces esa ganancia -que no es la que nosotros teníamos planeada- con el tiempo es mejor incluso que la que queríamos recibir originalmente.
En ambos casos creo que se trata de nuestra fe, de saber que hay una Inteligencia Infinita que guía nuestros caminos y mueve delicadamente los hilos de manera perfecta. Si bien no tengo todas las respuestas, tengo toda la fe para continuar incluso cuando no entiendo muchas cosas. Usualmente repito con frecuencia esta frase en mis talleres: yo hago mi mejor y el resultado se lo dejo a Dios. Creo que es un acto de fe confiar en que lo que ocurre es lo mejor. Esto sin dejar de hacer lo que se supone que debemos hacer y llevarlo a cabo de la mejor manera, con nuestro mejor esfuerzo.

Una historia para aprender sobre la fe.
Si estás pasando por un desafío (individual o colectivo) he aquí una motivadora historia que habla de todo esto.
"Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios.
El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña. Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas.
El hombre hizo lo que el Señor le pidió, día tras día. Por muchos años, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas... y esta no se movía.
Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano. Como el hombre empezó a sentirse frustrado… decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos: "Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la roca ni un milímetro. ¿Qué pasa? ¿Por qué he fracasado? ".
El Señor le respondió con compasión: Querido amigo, cuando te pedí que me sirvieras y tu aceptaste, te dije que tu tarea era empujar la roca con todas tus fuerzas, y lo has hecho. Nunca dije que esperaba que la movieras. Tu tarea era empujar.
Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero ¿en realidad fracasaste? Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras. A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez.
Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era… empujar para ejercitar tu fe en mi. Eso lo has conseguido. Ahora, querido amigo, yo moveré la roca."
La gran enseñanza de esta Parábola de Jesús es el intentarlo, con lo mejor que tenemos, con todas nuestras fuerzas y esperanza.

Unir la fe a nuestro poder creador.

Cuando tenemos claros que una chispa del poder creador de Dios residen en nosotros, podemos co-crear de forma sorprendente. Algunos podrían decir incluso que es de manera milagrosa. Esto ocurre cuando sostenemos la imagen de lo que se deseamos, tan claro como si ya lo estuviésemos viviendo ahora. Ayudamos a manifestar lo que queremos al sentir emoción de la celebración y de la gratitud. Sostenemos esas sensaciones constantemente. Eso es fe, agradecer anticipadamente porque tenemos la certeza de que va a ocurrir lo que queremos. Estas emociones son muy poderosas para atraer a nuestra vida lo que tanto anhelamos.
Por supuesto que es preciso trabajar coherentemente en sintonía con lo que se quiere. Debemos dar todo de nuestra parte, hacer todas las tareas que dependan de nosotros. Y luego (a veces lo más difícil) darle el espacio a Dios para que haga Su parte.
Es importante que sepas que lo mismo funciona cuando es un anhelo personal o cuando es un deseo para una comunidad o incluso un país. Sin embargo, somos tan poderosos, que no se requiere que todos participen. Con sólo una parte de la gente, que constituye lo que se llama masa crítica podemos lograrlo.
Si todavía tu fe no es fuerte, te invito a que la cultives. Verás cuan valiosa se vuelve en tu vida.

Nota: Para artículos sobre este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

martes, 9 de julio de 2019

CEREBRO: La gran mente rectora.

Conozcamos un poco sobre esta extraordinaria máquina neuronal. El cerebro es una parte constitutiva del encéfalo, el cual a su vez es la porción del sistema nervioso central de los vertebrados contenida dentro del cráneo. El cerebro en la especie humana pesa aproximadamente 1,3 Kg. y es una masa de tejido gris-rosáceo que se estima está compuesta por unos 100.000 millones de células nerviosas (neuronas), conectadas unas con otras y responsables del control de todas las funciones mentales.

Es el centro de control del movimiento, del sueño, del hambre, de la sed y de casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas, como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza, están controladas por el cerebro. También se encarga de recibir e interpretar las innumerables señales que le llegan desde el organismo y el exterior.

Como ya antes había mencionado, cada mente es única, la cual depende fundamentalmente de la estructura genética y de las experiencias adquiridas (académicas, profesionales, emocionales, etc.) de cada persona. La estructura genética va a determinar la cantidad de células cerebrales (neuronas) que poseen y la forma en que éstas se combinan entre sí. Todo el mundo tiene las mismas áreas en su cerebro, pero una persona puede tener desarrollada un área mucho más que otra persona; en esencia, nuestro cerebro es tan personal como las huellas dactilares.

Entonces, puede decirse que la experiencia va dando forma al cerebro de manera distinta en cada ser humano. El modo como progresan estos cambios obedece directamente a las experiencias que son suministradas todos los días en la vida de cada quien. El cerebro es tan versátil en respuesta a lo que se vive y se piensa, que se reorganiza constantemente adoptando una nueva estructura.

Además, es importante resaltar que la capacidad cerebral puede aumentar. Tanto el pensamiento claro como el control emocional, son cualidades que pueden ser controladas, agudizadas y mejoradas. Esto se debe a que todas ellas son activadas por las fibras eléctricas, células, líquidos, nervios y hormonas que conforman el cerebro. La ciencia, en otras palabras, ha demostrado que la mente se puede mejorar, puede seguir aprendiendo, desarrollar una gran memoria, pensar mejor y tomar buenas decisiones, incluso aumentar el CI, todo ello independientemente de la edad que se tenga.

La manera más efectiva de alcanzar la genialidad creativa, con efectos realmente impactantes y duraderos, es logrando un equilibrio en las capacidades de ambos hemisferios cerebrales: el izquierdo y el derecho. Y es precisamente el objetivo que se persigue y se sugiere con todo lo planteado en el libro que tiene en sus manos en este mismo momento.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.

jueves, 27 de junio de 2019

Si quieres ser feliz necesitas soltar tu pasado

La vida es un conjunto de gratas experiencias, momentos bonitos y también de desafíos o pruebas. No siempre puedes elegir el momento que vas a vivir, pero definitivamente si puedes decidir qué hacer con lo que te ocurre. Si anhelas ser feliz, tengo una valiosa invitación para ti, haz las paces con tu pasado y suelta todo lo que te ha lastimado.

Tu pasado te controla si no lo sueltas.
Estas conversando tranquilamente y de pronto alguien hace un comentario. Sin siquiera darte cuenta al cabo de unos minutos estas discutiendo acaloradamente con esa persona. Estás llena(o) de rabia o dolor.
Cuando el momento pasa y revisas con más detalle lo vivido, podrías detectar dos diálogos en ti. Uno de ellos dice que ese comentario es el culpable de que te hayas disgustado tanto y que esa persona se merece lo que le dijiste. Otra parte de ti podría preguntarse de dónde salieron todas esas emociones, pues tu reacción fue desmedida. Seguro lamentas esa discusión, tal vez ese es un ser querido con quien no querías pelear.
Esta situación podría ser un ejemplo de cómo tu pasado y sus emociones te atrapan si no lo has dejado atrás. Esta persona dijo o hizo algo que detonó en ti esa reacción porque aún tienes una herida abierta. Esto es porque todo aquello que no has resuelto o cerrado, vuelve a tu vida una y otra vez. Entonces ese pasado entorpece en el presente tus relaciones y sobre todo evita eso que tanto deseas: ser feliz.

El pasado ya pasó.
Esta frase parece obvia, pero en la práctica ¿lo vives así? ¿Cuántas veces has recreado una y otra vez un momento doloroso? ¿Cuántas veces has repetido en tu mente una discusión, una traición o evento traumático? Tal vez esa experiencia pasó hace años, sin embargo, está tan presente en tu vida como si hubiese ocurrido ayer.
Parece un absurdo, pero una parte de nosotros a veces se apega a una situación dolorosa. Con frecuencia esta tan arraigada, que inconscientemente miramos el mundo a través de esa herida. O simplemente desarrollamos una identidad a partir de ese evento. Por ejemplo, una niña que tuvo que cuidar tempranamente de sus padres, puede sentir en su vida de adulta que los demás esperan que ella se ocupe. Esta mujer puede sentir el peso de cuidar de otros de la misma forma como se sintió en su niñez. Así atraemos situaciones similares, cambiando los personajes, pero repitiendo esa experiencia desagradable una y otra vez. Una traición, un trato cruel, abandono o violencia pueden seguir estando presentes, porque no hemos cerrado con en el pasado. ¿Te suena familiar?
Adicionalmente si no tienes mucha inteligencia emocional, podrías sentirte víctima de la persona o situación y pensar que ellos te hacen sentir de esa manera. No te das cuenta que ese evento ya pasó. Tal vez ese ser ni siquiera están ahora en tu vida, pero ese pasado sigue hoy influyendo en ti. Entonces, te tengo buenas noticias: tú tienes el poder de elegir qué pensar, como consecuencia qué sentir y por supuesto que también decides cómo reaccionar.

El perdón, la llave para ser feliz.
Perdonar significa que recuerdas el evento, pero ya no es una herida en ti, es decir ya no hay emoción. Por tanto, el perdón es un regalo de liberación para ti y no tiene nada que ver con la otra persona.
Cuando eliges perdonar, buscas una forma más madura de ver lo ocurrido, haciéndote responsable de la contribución que seguro tuviste sobre la situación. También buscas cual es el aprendizaje que esa experiencia tenía para ti. Por ejemplo, si alguien abusó de ti, te das cuenta que debes poner límites más claros.
El perdón te trae mucha paz, porque eliges dejar de recrear el evento en tu mente para darle lugar a nuevas experiencias. Además, cuando decides perdonar, aunque eventualmente recuerdes lo vivido, también conscientemente puedes elegir dejar atrás la vivencia, repitiéndote: esto ya pasó.
Si bien el perdón es un proceso, que puede tomar tiempo, bien vale pasar por éste para ser feliz. Si no sabes cómo hacerlo, entra a este enlace https://bit.ly/2wFnvbh que tiene un ejercicio para perdonar.

Otros tips para cerrar con ese pasado doloroso.
1.- Si decides continuar la relación con esa persona, entrena tu mente para que ésta se enfoque en lo que te gusta ella. Cuando te veas juzgándola o criticando, toma la decisión de pensar en otra cosa de ese ser. Elige aquellas cosas que te unen a la persona, no lo contrario.
2.- Habla honestamente con la persona como una forma de limpiar esa situación. Conversar con la intención de soltar puede ser muy bueno. Habla en primera persona, haciéndote responsable de tus emociones y pensamientos más que culpando a la otra persona por cómo te sientes. Si no estás lista(o) para conversar, escribe la carta de cierre que está en el artículo que ya te mencioné.
3.- Cuando recuerdes un evento que es desagradable para ti, céntrate en el presente. Pon tu atención en alguna parte de tu cuerpo o en tu respiración y repite: aquí y ahora yo estoy bien, todo está bien.
Y si realmente tienes dificultad para lograrlo sola(o), busca ayuda.
 
Nota: Para artículos sobre este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

martes, 18 de junio de 2019

La forma de encontrar lo que no está buscando

Siempre que intentamos algo y fracasamos, acabamos haciendo alguna otra cosa. Por simple que parezca esta declaración, es el principio del accidente creativo, o sea la suerte de hallar cosas valiosas por casualidad. Los genios creativos no esperan los regalos de la suerte; lo que hacen es buscar activamente el descubrimiento accidental a través de una percepción o perspicacia creativa.

Podemos preguntarnos por qué hemos fracasado en lo que teníamos intención de hacer, y esto es lo que hay que hacer siendo razonable. Pero el accidente creativo provoca una pregunta diferente: ¿qué es lo que hemos hecho? Responder a esta pregunta de una forma nueva e inesperada es el activo creativo esencial.

Generalmente utilizamos indebidamente nuestra inteligencia para apoyar y racionalizar nuestras emociones y prejuicios respecto a una idea en particular. En lugar de ello, tenemos que utilizar nuestra inteligencia para explotar nuestro problema antes de aplicar nuestras emociones y prejuicios existentes.

Además, la inteligencia puede emplearse para cambiar profundamente la manera en que se percibe cualquier tema o idea por medio de una inspección prolongada, con lo que se favorece el proceso creativo. La mente, a través de la inspección prolongada de un tema, se aburre de él y explora maneras alternativas de percibirlo descomponiendo el todo en partes y buscando las más interesantes. En los primeros pasos de este proceso, los efectos de estos cambios permanecen por debajo del nivel de conciencia. Después de un tiempo, penetran en la conciencia como ideas y percepciones nuevas.

Se pueden descubrir innumerables ideas, a través de algunos recursos que funcionan como depósitos de materia prima para la creatividad casual; tales como, el potencial latente de un tema cualquiera, el reciclaje de problemas, imaginaciones, abstracciones e ideas absurdas.

A veces la casualidad es espectacular y casi dramática, y a veces llega como una pista débil. Cuanta más información y datos tenga, mayor será la probabilidad de descubrir y explotar el acontecimiento casual que puede conducir a una idea increíblemente adelantada.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.

martes, 11 de junio de 2019

Aprender a meditar te da grandes beneficios

¿Quieres bienestar? Pues el bienestar integral siempre es el resultado de procurarse bienestar interno y eso puedes lograrlo al meditar. ¿No sabes cómo? En este artículo comparto mi experiencia con la meditación. Para mi ha sido un largo camino que me ha dado grandes beneficios.

Meditar no era para mí.
Fui una persona muy activa, hacer, hacer y no parar. Entonces cuando empecé mi camino de crecimiento personal y comencé a experimentar con la meditación, fue impresionante. En un momento estaba totalmente activa, despierta y alerta. Pero al momento siguiente, al sentarme en la posición que sugerían y empezar a respirar lento y profundo, parecía que me hubiesen puesto una anestesia, me dormía inmediatamente. No podía mantenerme despierta y en quietud.
Era como si en mi hubiesen dos estados, o muy activa, con un cohete saben donde; o dormida. Después de mis primeras frustrantes experiencias, concluí entonces que no podía meditar.

Hay distintas formas de meditar.
Luego conocí la meditación activa. Osho, un maestro hindú la creó precisamente para personas como yo, inmersas en este mundo moderno donde la quietud es rara. Así, propuso distintos tipos de meditación mientras hacías ciertos movimientos. En la medida en que te concentras en estos, estás presente y te relajas. Practiqué varias que me encantaron y eventualmente sigo haciendo alguna. Una de las que más me gusta es No Dimention. Creo que para mi esta opción fue una transición perfecta.
Hay otro tipo de meditación que conocí, se llama contemplación. Es con los ojos abiertos, mientras observas -tan presente como puedas estar- algo que tú elijas, como por ejemplo una hoja o flor. Centras toda tu atención en aquello que miras, soltando todo pensamiento distinto a lo que observas. Por ejemplo si es una hoja, detallas su forma, sus líneas, el color, el brillo, si tiene rocío, etc.
Si bien no soy un experta en este tema, en mi experiencia he conocido tres formas de meditar: las dos anteriores más la meditación que haces en quietud y con los ojos cerrados de la cual hablaré otro poco, más adelante.

Tengo tantas cosas que hacer, ¡meditar es una tarea más!
En mi mente lineal y con tareas por cumplir, pensaba que no podía dedicar esos 10 ó 15 minutos a meditar. Siempre tenía una gran lista de pendientes y no lograba encajar ese hábito en mis costumbres de vida, a pesar de que sabía lo valiosa que era.
¿Quién diría que siendo tan dormilona, hoy prefiero despertarme media hora antes para tener el tiempo necesario para oraciones, ejercicios mentales y meditación? Pues ¡así de bien me siento meditando!. Estoy absolutamente convencida que es una de las actividades más importantes de mi día.
Ahora, llegar hasta aquí fue un proceso, porque tuve que superar esa idea de que no tenía tiempo para ello. Sólo una vez que experimenté los beneficios de meditar, fue que decidí darle prioridad en medio de mis innumerables quehaceres. Cambié la forma de verlo y decidí que ese tiempo era la inversión que hacía en mi día para tener paz, estar más relajada, centrada y creativa. Podía ver cómo en la medida en que hacía la meditación parte de mi rutina, surgían mejores ideas, soluciones y eso me permitía hacer mejor mi trabajo, ahorrando incluso tiempo para otras actividades.
Allí pude sentir que el tiempo no es lineal, sino cuántico. Mientras me tomo el tiempo que necesito para estar bien, más tiempo tengo para lo demás.

¡Ahh la paz, qué maravillosa sensación!
Mis maestros hablaban de sus experiencias y beneficios y ello me inspiraba a querer meditar. Así que seguí insistiendo. ¡Y lo logré! Ahora que esta disciplina forma parte de mi vida, puedo decirte que se siente muy sabroso. La calma que sientes mientras meditas se extiende al resto del día, a tus relaciones y a toda tu vida. Además tu mente está más lúcida y ciertamente la creatividad muy activa. Me ha ayudado mucho también para mejorar mi intuición. Porque ésta requiere que estés en tiempo presente para recibir las señales e información y eso lo logras meditando.

¿Cómo meditar?
Primero pongo una alarma a los 10 ó 15 minutos para no estar pendiente del tiempo. Luego, lo más sencillo para mí es sentarme con la espalda recta o acostarme. Cierro los ojos y respiro lento y profundo, todo el tiempo. Uso mi respiración como punto central para enfocar mi atención. Percibo cómo el aire entra y sale de mi cuerpo, oigo el ruido de mi respiración. Siento mi pecho subir y bajar e incluso el roce de mi ropa cuando hay ese movimiento. Todo es para estar presente, totalmente enfocada en el ahora.
Recuerdo que me sentía frustrada porque me distraía mucho y llegaban muchos pensamientos mientras trataba de meditar. Creía que lo estaba haciendo mal porque para mi meditar era no pensar. Pero uno de mis grandes maestros Bob Mandel, me dijo que todo eso formaba parte de la meditación. Así que lo que hago al darme cuenta que me distraje, es regresar a mi respiración que es lo que elegí como punto de atención.
Si quieres entrar más en este mundo, te dejo mis sugerencias. Uno es Deepak Chopra, tiene algunas gratuitas en línea, muy practicas. Su web https://chopra.com/ la mayoría son en inglés. Para español, te recomiendo a mis aliados de Inspirulina. Ellos recomiendan Mindfulness y hay mucha información al respecto. Aquí te dejo su página https://www.inspirulina.com/categoria/mindfulness

Nota: Para artículos sobre este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

miércoles, 5 de junio de 2019

Pensar con fluidez

El genio creativo consigue sus ideas trabajando duro e incorporando unas costumbres deliberadas de pensamiento. Otra característica especial y distintiva del genio, es la capacidad inmensa que tiene de producir una cantidad asombrosa de ideas. Además, un aspecto importante del genio son los medios de producir variaciones originales y nuevas en las ideas, y para que esta variación sea realmente eficaz, debe ser “ciega”.

Los genios creativos piensan de manera fluida y flexible. Pensamiento fluido, significa generar grandes cantidades de ideas y pensamiento flexible, quiere decir pensar más allá de la naturaleza ordinaria y convencional de las cosas.

Para pensar con fluidez, es necesario organizar el pensamiento en torno a un número establecido de principios, comúnmente llamados “pensamientos del norte verdadero”; los cuales funcionan como un estándar contra el que miden todos los rumbos, con el objeto de alcanzar una verdadera producción de ideas. Estos principios para el pensamiento creativo son intemporales, oportunos y sólidos y se muestran a continuación:
- Diferir el juicio mientras se están generando ideas. Es esencial no juzgar, evaluar o criticar las ideas, mientras éstas se van generando.
- Generar tantas ideas como sea posible. La cantidad es la madre de la calidad de las ideas.
- Ir registrando las ideas a medida que van ocurriendo. Hacer una lista de ideas ayuda a captar permanentemente las ideas, acelerar el pensamiento; recordando que mantenerlo concentrado, obliga a extenderse en las alternativas.
- Elaborar y mejorar constantemente las ideas producidas, desarrollándolas, añadiéndoles detalles, profundidad y dimensiones.

SCAMPER: para trabajar y desarrollar las ideas, existe una lista de comprobación de siete principios de pensamiento creativo, resumidos en el nemotécnico SCAMPER, el cual es una herramienta útil que permite estudiar las ideas producidas.

S = Sustituir, cambiar
C = Combinar, mezclar
A = Adaptar, modificar
M = Magnificar, aumentar
P = Darle otro uso (Put)
E = Eliminar, reducir
R = Reordenar, invertir

Una manera de garantizar la productividad de su pensamiento creativo es imponerse una cuota de ideas. Al obligarse a tener una cuota, aparta a su crítico interior y lo anota todo, incluyendo lo obvio y lo débil. Con regularidad, las ideas iniciales acostumbran a ser de peor calidad que las posteriores, puesto que el pensamiento debe fluir antes de volverse creativo.

Ahora bien, todas las ideas pueden mejorarse desarrollándolas y trabajando con ellas. Muchas personas piensan que ha de existir algo inadecuado o algún defecto antes de que busquemos modos de mejorar las cosas. Los genios, en cambio, no necesitan algo inadecuado como justificación para mejorar algo. Buscan maneras de desarrollar o mejorar las ideas siempre que lo desean.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.