viernes, 21 de diciembre de 2018

Genios de la Creatividad


Algunos autores afirman que la creatividad no es lo mismo que la inteligencia. Es decir, un individuo puede ser mucho más creativo que inteligente o mucho más inteligente que creativo. Por lo general, la mayoría de las personas con un nivel medio de inteligencia, a la que se le proporciona datos sobre algún problema, puede encontrar la respuesta convencional esperada del problema. Desde la óptica tradicional, puede que esta respuesta a ese problema sea adecuada, pero ¿es ésta la única respuesta?, ¿existe alguna otra forma de solucionar el problema?, ¿la solución encontrada proviene de un pensamiento productivo o de un pensamiento reproductivo?

Es típico que pensemos de una forma reproductiva basándose en algún problema al que nos hemos enfrentado en el pasado. Cuando nos encontramos con problemas, nos fijamos en algo que funcionó antes en nuestro pasado. Luego seleccionamos de manera analítica el enfoque más prometedor basándonos en experiencias pasadas, excluyendo todos los demás enfoques, y trabajamos en una dirección claramente definida hacia la solución del problema.

Por el contrario, los genios piensan de forma productiva y no reproductiva. Cuando se enfrentan a un problema, se preguntan a sí mismos de cuántas maneras diferentes pueden considerar el problema, de qué manera pueden volver a plantearlo y de cuántas maneras diferentes pueden solucionarlo, en lugar de preguntarse cómo les han enseñado a solucionarlo. Tienden a llegar a muchas respuestas diferentes, algunas de las cuales no son nada convencionales y puede que sean únicas.

Sobre la base de esta teoría, se puede decir que con el pensamiento productivo, se generan tantos enfoques alternativos como se puede. Lo más importante es el deseo y la buena disposición para explorar todos los enfoques, incluso después de haber encontrado uno prometedor. Lo importante es siempre estar alerta a nuevas y variadas posibilidades de hacer las cosas.

El pensamiento reproductivo promueve la rigidez de pensamiento, como motivo de que fracasemos con tanta frecuencia frente a un problema nuevo que es similar a experiencias pasadas, pero que es diferente de problemas con los que nos hemos encontrado previamente. La interpretación de esta clase de problemas por medio de las lentes de las experiencias pasadas despistará, por definición, al pensador. El pensamiento reproductivo nos conduce a ideas habituales y no a ideas originales.

En tal sentido, toda persona posee un rico repertorio de ideas basadas en experiencias que permiten sobrevivir y prosperar. Pero sin la variación de ideas, aquellas ideas habituales se vuelven inactivas y pierden sus ventajas, siendo derrotadas en competencia con ideas rivales.

Tomado del libro "Genialidad Creativa" del publicista Manuel Infante.

martes, 18 de diciembre de 2018

¡Aviva tu Esperanza!

La esperanza es una de las emociones que más me gusta sentir. Claro, a veces podríamos decir que no es fácil experimentarla en medio de tantos desafíos. Por el contrario, hay personas que dirían que lo que sienten es desesperanza por los muchos acontecimientos que ocurren. Ante esto, yo creo que tenemos dos opciones: ser reactivos sintiendo las emociones que nos van llegando producto de lo que vivimos o conscientemente elegir emociones que nos ayudan a estar en un mejor estado de ánimo. Cuando elegimos la última opción, podemos iniciar una espiral de buena actitud y experiencias. Por eso te invito y digo: aviva tu esperanza.

Imaginemos que nuestro mundo emocional pudiera ser algo físico, que puedes ver y tocar. Entonces queremos ponerlo en forma, para que juegue a nuestro favor. Así ejercitamos el "músculo de las emociones". Esto se logra haciendo que a voluntad podamos sentir emociones que son agradables en nuestro cuerpo y que son un buen combustible para crear aquello que queremos en nuestra vida.

Cuando avivamos nuestra esperanza, nos conectamos con nuestro poder interior y nos es más fácil acceder a esa creatividad que nos permite encontrar soluciones para superar cualquier desafío.

¿Es lo mismo el optimismo que la esperanza?
A veces los puedes ver en algunos textos como sinónimos, pero en mi criterio son diferentes. Si bien podrían ser emociones que podrían parecerse, el optimismo proviene de argumentos (es decir de la mente) mientras que la esperanza viene de un lugar más profundo de nosotros.

La esperanza viene de la fe, de la conexión con nuestro espíritu y de un conocimiento profundo de la vida. Saber que somos seres espirituales viviendo una experiencia física hace la diferencia. También lo hace si nos reconocemos como parte de un todo. Somos una pieza de un plan orquestado por una Inteligencia Infinita (que algunos llamamos Dios) y que lo que ocurre en nuestras vidas y el mundo tiene un propósito. Somos seres en evolución y los obstáculos y pruebas son la forma como logramos el crecimiento.

Así que, en momentos de grandes desafíos, personales o colectivos, me aferro a esa esperanza que he fortalecido y ejercitado. Confío en que Dios está al mando, hago lo que yo creo que debo hacer con lo mejor de mí y permito que esa Inteligencia Infinita también haga su parte. Se que aun cuando haya momentos donde no entiendo lo que ocurre o por qué ocurre, espero algo mejor, pero sobre todo actúo coherentemente para que ese mejor se materialice pronto.

¿Cómo se aviva tu esperanza?
1.- Busca inspiración.
Si revisas con cuidado, a lo largo de tu vida has experimentado desafíos, obstáculos o incluso reveses. Pero si los has afrontado bien, eres una mejor persona producto de esa vivencia. Aprendiste algo, creciste o te fortaleciste en algún área. En muchos casos, incluso hay gratitud por un evento que al principio lucía desafortunado, pero se convirtió en algo bueno al final.

Si revisas la vida de algunas personas, una enfermedad, ruptura, pérdida u otro evento que podrías considerar desafortunado los ha llevado a encontrarse con lo mejor de sí. Lo mismo ocurre para el colectivo, luego de algunos eventos que podrías decir son trágicos, han salido adelante, se han superado, han aprendido y ha habido ganancia.

Textos o historias que te inspiren pueden llevarte a mirar lo que vives con otros ojos.

2.- Usa tu mente a favor.
Disciplinada y conscientemente elige pensamientos de calidad. Este no ocurrirá de un día a otro, pero si sueltas tus ideas negativas y eliges ver lo bueno que también te ocurre, te sentirás mejor. Date cuenta de la gente que te apoya, de los afectos que tienes y aquello valioso que no cambiarías por nada. Por ejemplo, tu salud, el regalo de poder mirar, ¡la vida misma! Incluso enfrentando desafíos, siempre hay bendiciones. Pero debes entrenar tu mente para que las veas, pues si estás demasiado distraído(a) o pesimista, no sabrás apreciarlas.

3.- Refuerza tu fe.
Acércate a Dios. Y no me estoy refiriendo necesariamente a practicar alguna religión. La religión es una estructura o método que podría ayudar a tu conexión con esa Sabiduría Universal. Pero no es la única forma de hacerlo. A veces, nada más mirar a un bebé y ver su perfección; o un atardecer, la magnificencia de una montaña, nos hacer sentir que algo mayor a nosotros ha creado toda esta maravilla.

En mi caso me gusta rezar e imagino una conversación con ese Ser Supremo amoroso, que, como una madre, quiere lo mejor para nosotros. Esa madre o padre me reconforta en tiempos turbulentos y con frecuencia susurra: ¡confía! Yo estoy aquí cuidándote y guiándote.

Recuerda, la esperanza no sólo es sólo decir "lo mejor está por venir". Es sentir, esperar que lo bueno ocurra, pero sobre todo actuar para crear ese maravilloso futuro. Entonces, aviva tu esperanza y encuentra esa fuerza interna para actuar y crear junto a Dios lo que quieres. Si no sabes cómo hacerlo, aquí estoy para ayudarte.

Nota: Para artículos abordando este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar www.carlaacebeydesanchez.com

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Desarrollar una actitud de gratitud, te empodera

Una clave de mi prosperidad es mi actitud de gratitud. Por esto, te invito a que -si realmente  quieres conectar con la abundancia en todas las áreas de tu vida- desarrolles tu gratitud. En mi experiencia, es la energía más poderosa y elevada para sentirte bien, atraer y crear lo que quieres.

Érase una vez, un Día de Acción de Gracias
En distintos lugares del mundo se celebra el Día de Acción de Gracias. Es una ceremonia que comenzó hace muchos años, en el siglo XVI como un ritual que se hacía para agradecer una buena cosecha. Con el transcurrir del tiempo, se ha hecho una celebración sumamente importante en países como Canadá y Estados Unidos. De hecho es una celebración que une a la familia tanto o más que Navidad (por lo menos así es en USA). La celebración es la reunión familiar o de amigos para cenar y tiene sus platos típicos, mucha abundancia y disfrute.

Aunque no vivo en ninguno de esos países, he adoptado este ritual. Con la familia y amigos nos reunimos para agradecer las muchas bendiciones que recibimos. Me encanta sentirme unida a tantas personas en una energía de gratitud, aún cuando lo hacemos un poco distinto. En nuestro caso no sólo agradecemos lo que hemos recibido hasta la fecha (como en el caso de la buena cosecha en la antigüedad). Nos enfocamos también en agradecer aquello que confiamos recibiremos en el futuro.

¿Por qué una actitud de gratitud?
Creo que ser agradecido se enfoca en lo que hay y no en lo que falta. Siendo nuestra mente como una lente que fija su atención en lo que creemos (y luego contribuye a que se manifieste), si nos enfocamos en la escasez, eso será lo que veremos y materialicemos. Por otra parte, si desarrollamos una actitud de gratitud, nuestro enfoque será en las bendiciones y cosas buenas que existen en nuestra vida. Como consecuencia, lo bueno se irá reproduciendo y tendrás más y más vivencias que agradecer. Es un proceso energético, que podrías pensar es mágico. Puesto que no puedes ver la energía, a veces es difícil entender cómo opera. Sin embargo, es muy útil saber que la misma ciencia ya ha probado que tanto nuestros pensamientos como sentimientos, son energía vibratoria que impactan en nuestra realidad física atrayendo eventos o cosas que vibran en la misma frecuencia.

El poder de la gratitud
Cuando quieres obtener algo, digamos un trabajo, mientras más claro veas las características del mismo y lo agradezcas como si ya lo tuvieras, más lo estarás acercando a tu realidad. Entonces, cuando hablamos de esta actitud de gratitud, estamos llegando a un nuevo nivel de beneficiarnos de esta. Y no se trata únicamente de repetir una frase, sino que es preciso agregar una emoción.

Por ejemplo si dices "gracias Dios por este trabajo perfecto", siente en tu corazón el agradecimiento por haber conseguido ese trabajo anhelado. Siente la alegría del momento cuando te hacen la propuesta de tu paquete de trabajo. Visualiza el regocijo de tu primer día en ese lugar. Disfruta la satisfacción al recibir tu primera remuneración. Continúa agregando escenas de momentos gratos relacionados con el logro de esa meta. Hazlo como si ya estuviese ocurriendo aquí y ahora. De esta forma, estarás usando el poder de tu pensamiento y energía para crear más fácil y rápidamente.

En mi experiencia, haber desarrollado una actitud de gratitud me ha hecho más próspera y ahora se ha convertido en una rutina en mi día a día. Al despertarme, oro y agradezco por lo que tengo y lo que está por llegar. En la noche, nuevamente rezo y doy gracias a Dios, a mi persona y a la vida por lo avanzado y logrado en el día. Asimismo agradezco los desafíos y las pruebas, pues sé que me traen una lección y una sabiduría especial, que me ayuda a cambiar de nivel a otro superior. También incluyo en esa oración, la gratitud por ejemplo de un ser querido porque ha recuperado su salud. Confío en que eso ocurrirá.

Para desarrollar tu actitud de gratitud
- Cuenta tus bendiciones: De mi socio y maestro Bob Mandel aprendí esta práctica, que me parece maravillosa. Se trata de llevar una especie de diario de bendiciones. Todos los días, escribo en mi cuaderno unas 10 o 15 cosas que agradezco. Puede ser algo tan sencillo, pero significativo como la alegría de mi perro Charly al llegar ese día a casa. O algo más concreto como un nuevo cliente que conseguí. Un cielo hermoso en mi caminata de esa mañana, ha sido algo que he repetido en algunos días en ese diario. Cada una de estas experiencias me han robado el aliento, o me han arrancado una sonrisa. Me han hecho darme cuenta de lo afortunada que soy y eso para mí es una bendición.

- Actúa con gratitud: Con frecuencia hago donaciones a causas que quiero apoyar. Es mi manera de decirle "gracias" a la vida por su generosidad para conmigo y de devolverle al mundo parte de lo mucho que recibo. Si al leer esto dices: bueno, es que no tengo mucho que dar o aún tengo muchas necesidades, realmente tienes un trabajo importante de prosperidad por hacer. Recuerda que lo que crees es lo que creas, pero no siempre lo que es. En principio te invito a que seas próspera(o) en actitudes. Por ejemplo: regala sonrisas, gentileza, oraciones a quien crees que lo requiere y buenos pensamientos a conocidos y extraños. Otro gran regalo de generosidad que puedes compartir es tu tiempo, haciendo cualquier trabajo comunitario que disfrutes.

Te aseguro que mientras mayor actitud de gratitud tengas, más girará la rueda de la fortuna para ti. Así que enriquece el mundo y tu mundo con gratitud!!!

Nota: Para artículos sobre este y otras temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

jueves, 6 de diciembre de 2018

Aprovecha y agradece las crisis

En lugar de querer que desaparezcan, aprovecha las crisis. Si miras hacia atrás en tu vida, los momentos en los que más has crecido son a propósito de una dificultad.

Creo que culturalmente nos han vendido una idea falsa de la felicidad. Esa idea por ejemplo de los cuentos que dice: “se casaron y fueron felices para siempre” la tenemos muy internalizada. De hecho creo que a veces nuestra inteligencia emocional es como la de un niño al reaccionar ante una situación de reto o una encrucijada. A veces por esa parte infantil, quisiéramos cerrar los ojos y que desaparezca. Nos disgustamos con la vida porque un desafío ha llegado.
Ciertamente son maravillosas y debemos disfrutar aquellas etapas en las que nos sentimos bien con nosotros. Celebrar cuando todas las áreas de nuestra vida fluyen sin dificultad y nuestras relaciones son armoniosas. Sin embargo, nos cuesta entender que la vida es un proceso orgánico. La existencia consta de procesos naturales de muerte y nacimiento (no únicamente físicos, sino ciclos). Cada una de estas etapas ocurre porque la vida misma nos lleva a la evolución.

Las crisis son la oportunidad que la vida nos da para crecer.
Creo que si bien todos los seres humanos vinimos a ser felices, también vinimos a evolucionar. Viéndolo desde ese punto de vista, entonces, un obstáculo será una situación que nos invita a aprender y ser mejores. Si no estás de acuerdo con esta idea, revisa un poco hacia atrás en tu vida. Date cuenta de las ganancias personales que has tenido producto de un momento de dificultad, tal vez eso te hizo más fuerte, más responsable, más amorosa(o). O tal vez te ha hecho valorar más las personas que están a tu lado o algunas cosas materiales. También podrías decir que por esas situaciones estás triste, guardas rencor, etc. Con todo respeto, precisamente creo que cuando los eventos dejan este tipo de huellas, es porque no se manejaron adecuadamente.
Si no te convenzo, pero por lo menos te planteo una duda, ya avanzamos. Entonces, si cuando viene una crisis, la abordamos como un momento de mirar hacia adentro y ver cuál es la lección que la vida nos quiere dar, la podremos vivir desde otra perspectiva. Es verdad que toda esta situación a veces puede venir como una ola que nos revuelca y trastoca todo lo que parecía estar en su lugar. Pero mientras más conscientes estemos de la oportunidad que tenemos, mientras más conectados y confiados estemos sobre que -a pesar de que todo luzca muy complicado- podemos con lo que nos está ocurriendo, mayor provecho podremos sacar de esta vivencia.

¿Qué hacer con nuestras emociones en momentos de crisis?
Cuando hay caos o desafíos, puede ser que nuestras emociones se encuentren a flor de piel y sintamos que vamos en una montaña rusa. En estos casos, no se trata de evadir o de fingir que no sentimos nada. Más bien se trata de tener consciencia de que somos mucho más que nuestras emociones. Por más tristeza o rabia que estemos sintiendo, esencialmente estamos bien.
La siguiente idea podría parecer descabellada. Sin embargo, si a pesar de lo duro que puede lucir el momento, somos capaces de agradecer que esto ocurre, pues sabemos que representa un regalo de la vida para nuestra evolución, entonces realmente estamos entendiendo de qué se trata todo y desarrollando maestría en la vida.

Sugerencias para atravesar una crisis:
1.- En lugar de quejarte por lo que estás viviendo, invierte ese tiempo preguntándote ¿qué tengo que aprender de esta situación?
2.- Mientras más complicada es la situación, dedica más tiempo para estar en contacto contigo. Puedes meditar, estar en silencio o quietud. En esos momentos puedes encontrar valiosas respuestas.
3.- Mantente conectado con tus emociones, no significa que dejes llevar por ellas, pero se consciente de lo que sientes.
4.- Si crees que no puedes con lo que te ocurre, intenta recurrir a recuerdos de situaciones de tu pasado, donde tenías retos y los pudiste superar.
5.- Este es el mejor momento para echar mano de la fe. Aunque no entiendas o no sepas hacia dónde vas, Dios (o como lo quieras llamar) te guía, protege y te cobija.
6.- Si el reto es muy complejo y no sabes cómo resolver la situación, pide ayuda.
Para finalizar, quisiera hacer una oración por ti. Ojalá sepas de tu fuerza interna. Encuéntrala y aférrate a ella al transitar por cualquier momento difícil que la vida te presenta.

¡Dios te bendice!

Nota: Para artículos sobre este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar www.carlaacebeydesanchez.com

viernes, 30 de noviembre de 2018

Activa en tu cuerpo los químicos de felicidad

Definitivamente creo que nuestro cuerpo refleja nuestra perfección. Somos una "máquina" que funciona con una sincronía increíble. Al conocer nuestro funcionamiento nos damos cuenta que hay un Dios detrás de nuestra creación.
Dentro de nosotros se encuentra lo que necesitamos para ser felices. Esta aseveración la he hecho muchas veces. He repetido que no es necesario que determinadas circunstancias externas estén dadas para sentir bienestar. Para apoyar mi propuesta, usualmente en mis artículos escribo sobre el poder de nuestra mente, aprender sobre inteligencia emocional y lograr la conexión con nuestro espíritu. Sin embargo, esta vez me enfocaré principalmente en nuestro cuerpo para saber que haciendo determinadas acciones, podemos producir esa felicidad que deseamos.

Químicos que produce nuestro cuerpo son fuente de felicidad
Especialistas endocrinos y neurocientíficos hicieron estudios que se enfocaron en la felicidad como un proceso biológico. Producto de su trabajo, definieron lo que se conoce como el "cuarteto de la felicidad" haciendo referencia a 4 químicos naturales que nos producen esa emoción. Estos científicos concluyeron que hay algunas actividades que se pueden hacer para que químicamente se produzca ese sentimiento.

El "Cuarteto de la felicidad"
Los investigadores encargados de hacer estos estudios, usaron este nombre para señalar a los químicos que segrega nuestro cuerpo responsables de hacernos sentir bien. Más allá de conocer los procesos biológicos, con esta información queremos ayudarte a producir tu felicidad. Lo haces al llevar a cabo ciertas acciones que pueden ayudarte a que produzcas estos químicos que te harán sentir feliz.
Entonces a continuación te comento sobre los químicos y las tareas que puedes hacer para producirlos.

Endorfina:
Es un químico analgésico, disminuye el dolor y da una sensación de euforia o alegría. Se activa comiendo picante y chocolate. También cuando caminas, cantas y bailas o haces cualquier actividad deportiva o en equipo. El contacto con otro hace que te sientas bien.

Serotonina:
Fluye cuando te sientes importante. Por ello es valioso estar relacionado con otras personas. También ayudar a que se produzca cuando conectas con recuerdos felices.
Si quieres ayudar a alguna persona mayor que olvida las cosas, puedes buscar fotos o mantener conversaciones que evoquen momentos de alegría.
También se produce este químico al exponerse a la luz del sol, hacer ejercicio físico, aeróbico como correr o manejar bicicleta. Finalmente, es maravilloso recibir masajes, por el contacto físico.

Dopamina:
Este químico es responsable de los sentimientos como el amor y la lujuria y también interviene sobre la sensación de placer. Tiene que ver con la motivación y se dispara cuando estableces objetivos pues de allí surge un estímulo. Para producir este químico, la recomendación es que establezcas pequeños objetivos. Si tienes una gran meta, divide ésta en pequeñas etapas.
Así mismo, es importante que celebres tus victorias personales. Esto significa reconocer esos pequeños logros que tienen significado para ti, aunque para otros puede no ser nada. Te doy un ejemplo: si te propones ir a caminar 3 veces a la semana, cuando lo logres, felicítate. La semana siguiente, cuando lo vuelvas a hacer, nuevamente felicítate.

Oxitocina:
Es la hormona asociada al desarrollo de los comportamientos maternales. Es el químico que produce el vínculo cuando el niño nace y mamá y bebé se miran por primera vez. Está relacionado también con el apego.
La oxitocina es conocida como la hormona del abrazo o los vínculos emocionales. Para producirla, el contacto físico y relacionarse con otros es valioso. Dar o recibir regalos también activa este químico.

Recomendaciones finales para ser feliz
Si bien escribí que este artículo abordaría la felicidad desde otro ángulo, no puedo dejar pasar la oportunidad para hacer ciertas reflexiones.
Al principio del artículo establezco nuestro cuerpo es perfecto y refleja la sabiduría de Dios. No sólo por la sincronía como nuestro cuerpo trabaja, si no porque de muchas maneras se nos dice que la felicidad depende de nosotros. Y con esta información sobre el cuerpo tienes un nuevo enfoque para aplicarlo.
Entonces el próximo paso es que uses lo que sabes de ti para elegir de todas esas actividades, cuáles quieres hacer para llegar a un mayor nivel de bienestar.
Finalmente, espero recuerdes cuan importante es el contacto humano. Estar con nuestros seres queridos, es valioso. Por supuesto que es rico que el contacto sea en persona, pero incluso a través de un aparato, aprovechando la tecnología puede ayudar mucho. Así que si tus seres queridos están lejos, igual exprésales tu afecto.
¡Vamos! Ser feliz está en tus manos.

Nota: Para este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar www.carlaacebeydesanchez.com

martes, 27 de noviembre de 2018

El regalo que te das al perdonar

Una historia real
Comparto contigo un testimonio que me emociona mucho. Se trata de una chica que acudió a mí hace cuatro meses en esta nueva modalidad de cursos que estoy haciendo vía WhatsApp y que sirve como ejemplo del resultado que consigues cuando decides darte el regalo de perdonar.
"Todo empezó un 10 de mayo cuando inicié mi primer curso que nos brindaste por este medio. Mi motivación inicial era tener una relación de pareja fabulosa."
El tema del curso era Aviva tu Esperanza y Sonia quería fortalecer la idea de que era posible para ella tener una buena pareja.
"Atendí a cada nueva invitación que Carla proponía y en uno de los talleres compartí la situación que había vivido desde la infancia con mi padre y la mala relación que mantenía con él a mis 39 años.
En los últimos 10 años había realizado distintos trabajos para buscar sanar la relación con mi padre. Había avanzado un poco pero seguía en mí ese resentimiento".

El regalo del perdón es que dejas de repetir vivencias dolorosas

A veces podemos creer que el perdón es un acto de benevolencia que tenemos con otros. No vemos que el resentimiento, sobre todo con nuestros padres, nos hará atraer personas que nos muestren esas heridas abiertas. Esto se debe a que la vida, con su infinita sabiduría, pretende hacer que nos demos cuenta que a raíz de lo que vivimos con nuestros padres, creamos pensamientos negativos y emociones las cuales somos responsables de sanar.
"Con un divorcio encima y varios intentos fallidos de relaciones, poco a poco iba entendiendo cómo, de manera inconsciente, el rechazo hacia mi padre me había hecho repetir el patrón visto en mi casa. Así que asumí el rol de hombre tal como mi mamá lo había hecho ante la falta de iniciativa de mi padre y su vicio del alcohol. Me casé habiendo confesado que no me quería casar, pero hice caso al mandato de mi mamá. Luego mantuve la mentira de ese matrimonio por el temor de ser una mujer divorciada. Finalmente me liberé y di el paso hace 5 años."
En el curso que hizo llamado "Mereces una vida rica" cuando volvió a abordar el tema de pareja para sentirse totalmente rica, le dije que no había manera de tener una buena relación amorosa si no cerraba el tema con mamá y papá. Lo ocurrido en su infancia hacía que viera a cualquier hombre de la misma forma como miraba a su padre en ese entonces. Su tarea era perdonar y soltar el pasado para no seguir repitiendo el mismo tipo de relaciones.
"Desde ese día tus palabras resonaban en mi mente. Y llegó el día en que pude ver como mi papá no era el malo de la historia, como siempre lo había visto."

Cuando perdonas, miras tu pasado con otros ojos
"Hoy veo a papá con ojos compasivos, me solidarizo con el dolor que él también sintió en su infancia. Ahora sé que eso fue lo que lo llevó a refugiarse en el alcohol.
También logré reconocer que mi mamá no ha sido víctima de él, fue simplemente responsable de sus elecciones.
Hoy pongo límites en mi relación con mi madre, no permito que hable mal de mi papá por sus diferencias. Esa forma de relacionarse es de ellos, no mía.
Ya no añoro el papá perfecto que creía mis amigas del colegio tenían, mientras yo me avergonzaba del mío. Hoy puedo hablar de lo que viví a su lado y le agradezco la vida que me dio. Honro su presencia en mi vida."
El perdón hace que mires a la persona y lo vivido con ésta bajo una nueva luz. Mientras guardas rencor, usualmente sólo recuerdas o recreas aquellos momentos malos de la relación. Nuestra mente desdibuja a la persona y los hechos, selecciona lo que reafirma el juicio que tienes respecto a ese ser. Y por supuesto estas predispuesta(o) a seguir teniendo conflictos con ésta.
Cuando eliges hacer un trabajo para reconciliarte con tu pasado, incluso a veces puedes recordar cosas que antes no habías percibido de la persona. Tienes una opinión más justa del otro. Puedes reconocer y recordar las buenas características y momentos que vivieron. Todo eso te ayuda a estar más en paz y a aceptar el pasado.

La gratitud es el resultado del perdón
Sueltas una enorme carga energética y emocional cuando eliges perdonar. Te deshaces del veneno que guardas dentro de ti y que incluso puede enfermarte. Te liberas de juicios en los cuales encarcelas a los demás y también a ti. Así que al perdonar te sientes bien, más ligera(o) y puedes comenzar a crear nuevas formas de vivir y relacionarte. ¿Te das cuenta de lo poderoso e importante es el perdón en tu vida? Es muy grande el regalo que recibes.
"Bendigo Carla también tu presencia en mi vida. Se que cuando menos lo espere daré mi testimonio sobre mi experiencia de una relación de pareja fabulosa"
Amén Sonia querida, sé que será así, he sido testigo de ello una y otra vez. Lo más gratificante es que será el regalo que la vida te da porque te hiciste responsable de tu existencia y cerraste con tu pasado.
Ojalá esta historia te inspire y ahora seas tú, quien me lee, la(el) quien elige comenzar el proceso de perdón que necesites.

Nota: Para artículos de la misma autora sobre este y otros temas, también puedes visitar www.carlaacebeydesanchez.com

viernes, 23 de noviembre de 2018

¿Dónde se encuentra la felicidad?

Hace un tiempo hice un inolvidable viaje por la Gran Sabana. Estuve en el paraíso, el sitio más hermoso que he visitado de los muchos que he tenido la fortuna de recorrer. Fue un recorrido lleno de maravillosos paisajes, enriquecedoras experiencias y gente fantástica. Allí reafirmé mi concepto de felicidad y quiero compartirlo contigo.

La familia Artal, un regalo de estas vacaciones
Sé que las palabras quedarán cortas ante la magnificencia de tanta belleza. Así que ni siquiera trataré de describir a la Gran Sabana. Más bien quiero compartir contigo mis revelaciones en medio de las vacaciones, el disfrute y la naturaleza. Nos quedamos en una bonita posada, cuyo propietario Pablo Artal maneja maravillosamente. Todas las mañana al desayunar Pablo amablemente se sentaba con mi familia a compartir su vida, sus aventuras y como había llegado hasta ese lejano sitio. Era un exitoso empresario con una agitada vida en Caracas, cuando un evento (que en ese momento pensó que era desafortunado) hizo que perdiera todo su negocio y se replanteara su vida. Ahora más de 30 años después dice que lo mejor que pudo pasarle fue llegar a ese sitio.
En uno de los recorridos que hicimos para conocer el famoso Abismo en el Paují, el hijo de Pablo  -nuestro guía turístico- nos mostró donde había pasado los primeros años de su vida, era un hermoso lugar en medio de la nada donde ellos construyeron su casa, hicieron un huerto y organizaron una escuela para la familia y los indígenas del lugar. Este chico con una gran sonrisa, cuando miró el sitio (ahora vacío) nos dijo: “aquí pasé los años más felices de mi vida”.

Una reflexión para los citadinos
Para quienes vivimos en grandes ciudades, si bien añoramos estos momentos de esparcimiento y en contacto con la naturaleza, nos es muy difícil entender la felicidad alejados de cosas que consideramos básicas para nuestro bienestar. Sin embargo, hay gente que perfectamente ha encontrado la dicha en remotos sitios.
Hubo un momento en medio de una lluvia torrencial que fue mágico. Estábamos comiendo en un restaurant y desde allí podíamos apreciar un juego de futbol. Eran los niños de la comunidad de Pemones (los indígenas de la zona), descalzos, empapados, resbalándose entre el lodo y riendo a más y no poder. Podías ver su felicidad, en la simpleza del juego y su vida a pesar de que seguro no tienen un Iphone, ni ninguno de los "gadgets" de moda. Conversamos mucho con los adolescentes de mi familia que estaban en esta aventura. Mi hijo y sobrinos aprendieron cómo se puede ser feliz sin esos juguetes que los jóvenes de hoy consideran imprescindibles. Estuvieron sin wifi toda una semana y dijeron que fueron ¡las mejores vacaciones que habían tenido!

La felicidad, es un camino personal
Con todo este compartir, no pretendo que todos nos mudemos a este tipo de sitios. Tampoco intento que dejemos nuestra vida actual y nos convirtamos en exploradores del mundo. Al final la conclusión que reafirmé y que quiero compartir contigo es que la felicidad es un camino personal. Es nuestra responsabilidad  buscarla. Es un recorrido único para cada individuo y se logra definirla sólo haciendo contacto con nuestra sabiduría interna que conoce cuál es nuestro lugar. A veces nos perdemos en el afuera, nos dejamos llevar por lo que el mundo y la publicidad nos dicen: que esto o aquello nos dará esa anhelada felicidad. Siguiendo lo que otros dicen a veces más bien nos alejamos de nuestra dicha.
Creo que la felicidad está dondequiera. Sin embargo, es nuestra responsabilidad encontrar ese camino único que nos lleva a donde nuestro corazón realmente quiere estar. Para eso debes conocerte y pasar tiempo contigo en silencio. Eres tú quien tiene que encontrar dentro de ti las respuestas a: ¿Qué es lo que le da sentido a tu vida? ¿Qué enriquece tu vida? Probablemente estas respuestas no lleguen a ti tan rápidamente, o tal vez ya sabes cuales son. En cualquiera de los casos, una vez que sabes lo que te hace feliz, el paso siguiente es atreverte a ir por ello.
¡Dios guie tu camino!
Y… gracias a la familia Artal por recordarme todo esto.

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